Crítica: ‘EPiC: Elvis Presley in Concert’

En qué plataforma ver EPiC: Elvis Presley in Concert

Un homenaje bárbaro con entidad propia

El estreno de ‘EPiC’ llega como un complemento natural al fenómeno que supuso ‘Elvis’, la película que Baz Luhrmann lanzó en 2022 y que reintrodujo al gran público en la figura del Rey del Rock. Sin embargo, este nuevo trabajo no es un simple apéndice ni un producto oportunista: es un artefacto emocional y cinematográfico con entidad propia, capaz de sorprender incluso al fan más acérrimo de Elvis Presley. Y, lo más interesante, puede disfrutarse perfectamente sin haber visto el ‘Elvis’ de Austin Butler.

Luhrmann no se limita a ordenar material de archivo. Lo que construye es un homenaje bárbaro, en el sentido más amplio y arrebatado del término, mediante un montaje apabullante, vibrante e inteligente. El resultado no es solo nostalgia, es una sensación punzante de envidia hacia quienes pudieron vivir aquellos conciertos en directo. ‘EPiC’ no pretende desmitificar a Elvis y tampoco ponerle en un pedestal, sino reencuadrarlo desde múltiples perspectivas, desmontando caricaturas sin traicionar el mito.

Restauración, archivo y la dimensión épica del directo

Uno de los grandes valores de ‘EPiC’ es su trabajo de restauración. El metraje (procedente de conciertos, ensayos y material tras bastidores) ha sido sometido a un proceso técnico que, sin alcanzar los estándares digitales actuales, ofrece una calidad inimaginable para documentos de esa época. La textura es analógica, sí, pero el nivel de detalle resulta asombroso: los trajes, el sudor, la iluminación, los gestos casi imperceptibles. Seguro que algún que otro iluminado aparece para sugerir que aquí hay inteligencia artificial.

Luhrmann, obsesivo como siempre con la forma, ha tenido a su disposición una riqueza de ángulos que convierte cada actuación en una experiencia casi inmersiva. No hablamos únicamente de entrevistas o declaraciones retrospectivas, sino de una coreografía de cámaras que capturan a Elvis desde perspectivas frontales, laterales y traseras, dotando a cada canción de una dimensión casi litúrgica. El montaje intercala primeros planos del artista con planos del público en trance, creando una simbiosis emocional que explica por qué el fenómeno fue irrepetible.

Viendo el fervor de las masas, uno podría imaginar giras internacionales multitudinarias. Sin embargo, el documental subraya esa paradoja histórica: el artista más icónico del rock nunca cruzó fronteras para tocar en vivo. En ese sentido, algunas imágenes del público (histérico, desbordado, casi religioso) resignifican incluso la parodia de ‘Top Secret’, la comedia de Jim Abrahams, David Rucker y Jerry Rucker, donde Val Kilmer encarnaba a un Elvis ficticio actuando en una Alemania ultraconservadora.

El Elvis bufón, cercano y consciente del personaje

Uno de los mayores aciertos de ‘EPiC’ es desmontar la idea del Elvis endiosado y distante. Aquí descubrimos a un artista cercano con su equipo, generoso con el público, saturado de morreos, bromas y gestos cómplices. Hay algo profundamente humano en su manera de habitar el escenario: no solo interpreta canciones, juega con ellas, con su banda y con la audiencia, con quienes tiene una complicidad fruto de la repetitividad sobre el escenario.

Las imágenes de ensayos son particularmente reveladoras. Elvis ríe, improvisa, exagera movimientos y rompe la solemnidad de su propio mito. Ese carácter payasil, casi autoparódico, conecta con artistas contemporáneos que han hecho del exceso una forma de identidad pública. Pensaba inevitablemente en el desenfado de Mojinos Escozíos o en la excentricidad performativa de Nicolas Cage: figuras que, bajo la máscara estrafalaria, son plenamente conscientes del personaje que interpretan.

Pero ‘EPiC’ va más allá de la anécdota simpática. El documental capta algo cercano al éxtasis gospel que Elvis alcanzaba en determinados momentos. Hay secuencias en las que la frontera entre concierto y ceremonia religiosa se diluye. La cámara recoge miradas elevadas al cielo, cuerpos que se balancean como en un rito colectivo, un clímax espiritual que explica por qué su figura trascendió lo musical.

Ese es, probablemente, el núcleo del proyecto de Luhrmann: retratar a un hombre que, por encima del éxito, las críticas o la presión mediática, disfrutaba profundamente de lo que hacía. No como obligación contractual ni como engranaje de una maquinaria industrial, sino como experiencia vital. Esa alegría, a veces desbordada, a veces ingenua, es la que convierte ‘EPiC’ en un documento valioso. Todos conocemos las sombras y el final del Rey, pero con esta película sabemos que antes que icono, fue un hombre que encontró en el escenario su forma más pura de felicidad.

Ficha de ‘EPiC: Elvis Presley in Concert’

Estreno en España: 27 de febrero de 2026. Título original: EPiC: Elvis Presley in Concert. Duración: 90 min. País: Australia. Dirección: Baz Luhrmann. Música: Elvis. Reparto principal: Elvis. Producción: Authentic Studios, Bazmark Films. Distribución: Universal Pictures. Género: documental, música. Web oficial

Tráiler de ‘La trampa’, de M. Night Shyamalan

Con Josh Hartnett, Ariel Donoghue y Saleka Shyamalan

Tras recuperar a buena parte de su público con ‘Llaman a la puerta’, M. Night Shyamalan ha escrito y dirigido ‘La trampa’, una película que se estrena en cines de España el 9 de agosto de 2024 a través de Warner Bros. Pictures. Es la distribuidora la que nos ha enviado el tráiler de esta película que nos cuenta cómo un padre y su hija adolescente que asisten a un concierto, forman parte de un suceso oscuro y siniestro.

La premisa así escrita suena muy sugerente, pero el tráiler nos desvela que va a ser algo aún mucho más interesante. ‘La trampa’ se vende, no como la nueva película, sino como la nueva experiencia del director. Esperemos que tengan razón. Ya de entrada nos desvelan un giro importante en este adelanto y el título original también juguetea con nosotros. En inglés la película se estrenará como ‘Trap’, que hace alusión tanto a la trampa que sirve como disparador de la trama como al estilo musical de la cantante Lady Raven, a la cual interpreta Saleka Shyamalan.

Protagonizan ‘La trampa’ Josh Hartnett, Ariel Donoghue, Saleka Shyamalan, Hayley Mills y Allison Pill.

La película está producida por Ashwin Rajan, Marc Bienstock y M. Night Shyamalan. El productor ejecutivo es Steven Schneider. El director de fotografía es Sayombhu Mukdeeprom. La diseñadora de producción es Debbie de Villa. El montaje corre a cargo de Noëmi Preiswerk y la música es de Herdĭs Stefănsdŏttir. La supervisora musical es Susan Jacobs; la diseñadora de vestuario es Caroline Duncan. El casting corre a cargo de Douglas Aibel.

Electric Arcade un concierto de música de videojuegos

Abrirá FIMUCITÉ el 17 de septiembre

El Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife (FIMUCITÉ) abre las puertas de su decimoquinta edición el próximo 17 de septiembre, en el Teatro Leal de La Laguna, con el concierto ‘Electric Arcade – A VGM History’, un programa original dedicado a la música escrita para videojuegos, que contará con la reconocida compositora y directora de orquesta irlandesa Eímear Noone a los mandos.

Las entradas para este evento, que dará comienzo a las 20:30 horas, ya se encuentran a la venta en la taquilla del Teatro Leal y en la web www.entradasatualcance.com. Las localidades tienen un precio de 15 euros.

El repertorio previsto abarca bandas sonoras de clásicos como ‘Tetris’ o ‘Castlevania’ y éxitos como ‘Halo’, ‘Fortnite’ o ‘Zelda’, con arreglos del prolífico productor musical y compositor nominado al Emmy Craig Stuart Garfinkle. También sonará la música de otros videojuegos superventas, como ‘Assasin’s Creed’ o ‘The Witcher’.

Eímear Noone, quien repite en FIMUCITÉ tras su participación en la edición 2017 en el concierto ‘Espada y Brujería: Crónicas Sinfónicas de una Era Legendaria’ al frente de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, desplegará en esta ocasión su espectacular puesta en escena en la dirección de una orquesta de cámara, con combo rock. Residente en Malibú, California, Noone divide su tiempo entre la dirección de conciertos y la composición de música para cine, televisión, spots publicitarios y videojuegos, con trabajos como ‘World of Warcraft’ y su premiada partitura para la expansión ‘Warlords of Draenor’. Además, en 2020 se convirtió en la primera mujer en dirigir la orquesta de la gala de los Premios Óscar.

FIMUCITÉ, dirigido por el reconocido compositor y director de orquesta Diego Navarro, celebrará esta edición especial por su 15º aniversario con el apoyo de Cabildo de Tenerife, Gobierno de Canarias, Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna, Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Auditorio de Tenerife y Orquesta Sinfónica de Tenerife, además de Fundación “la Caixa”, Fundación Disa y Fundación SGAE.