‘Evidence’ y ‘Krakatoa’ triunfan en Documenta Madrid 2026

Documenta Madrid cerró su 23ª edición premiando a Lee Anne Schmitt y Carlos Casas

Documenta Madrid puso punto final a su 23ª edición con una gala celebrada en la sala Azcona de Cineteca Madrid en la que se dieron a conocer los ganadores de las distintas secciones competitivas del certamen. El festival, organizado por el Ayuntamiento de Madrid a través de Cineteca Madrid, volvió a consolidarse como una de las principales citas españolas dedicadas al cine de no ficción, reuniendo obras procedentes de cerca de una veintena de países.

Entre las 1.650 películas inscritas en esta edición, ocho trabajos resultaron premiados por los distintos jurados, que destacaron tanto la innovación formal como la capacidad de las obras para abordar cuestiones sociales, históricas y humanas desde perspectivas originales.

‘Krakatoa’ se impone en la Competición Nacional

La película ‘Krakatoa’, dirigida por Carlos Casas y coproducida entre España, Reino Unido y Francia, se alzó con el Premio del Jurado a Mejor Película Nacional, dotado con 10.000 euros. El jurado destacó la ambición técnica y estética de una obra que combina elementos de la no ficción con la tradición mitológica y el cine de aventuras, reivindicando además la experiencia cinematográfica en sala.

Por su parte, el Premio Fugas Nacional, destinado a reconocer la innovación y la voluntad de romper fronteras narrativas, fue para ‘Atlas de la desaparición’, de Manuel Correa. La película también consiguió el Premio del Público de la competición nacional, convirtiéndose en uno de los títulos más destacados del palmarés.

Además, el jurado concedió una Mención Especial a ‘OAO’, de Rocío Mesa, mientras que el Premio Joven CineZeta recayó en ‘No hay camino’, de Luciana Espinoza Hoempler.

‘Evidence’ lidera la competición internacional

En la sección internacional, la gran vencedora fue ‘Evidence’, de la cineasta estadounidense Lee Anne Schmitt, que obtuvo el Premio del Jurado a Mejor Película Internacional, también dotado con 10.000 euros.

El jurado destacó la capacidad de la película para conectar lo íntimo con cuestiones de alcance global, así como la profundidad de su investigación y su propuesta visual.

El Premio Fugas Internacional fue para ‘The Recce’, de Daniel Mann, mientras que la Mención Especial recayó en ‘Lloyd Wong, Unfinished’, dirigida por Lesley Loksi Chan.

‘Escribir nuestro nombre y seguir’ conquista Corte Final

La sección Corte Final, dedicada a proyectos en fase avanzada de montaje, reconoció a ‘Escribir nuestro nombre y seguir’, de Fernando Vílchez Rodríguez y Lili Albornoz.

El proyecto obtuvo tanto el Premio Corte Final, dotado con 4.000 euros, como el Premio Agencia Freak a la Distribución, valorado en 6.000 euros y destinado a facilitar su recorrido por festivales una vez finalizada la película.

Los espectadores también eligieron a sus favoritas

El público de Documenta Madrid también tuvo voz en el palmarés. En la competición internacional, el Premio del Público fue para ‘El príncipe de Nanawa’, de Clarisa Navas. En el apartado nacional, los espectadores coincidieron con el jurado al premiar a ‘Atlas de la desaparición’.

Clausura con estreno exclusivo de Juan Cavestany

La ceremonia de clausura incluyó además el estreno de ‘Vial Matadero’, una película inédita dirigida por Juan Cavestany y realizada específicamente para esta edición del festival. La obra ofrece una reflexión sobre Matadero Madrid como símbolo de transformación urbana y cultural de la capital.

Bajo el lema ‘Tomar el pulso’, Documenta Madrid 2026 ha desarrollado una programación centrada en la observación directa de la realidad y el cine documental contemporáneo, reforzando su papel como espacio de encuentro para cineastas, profesionales y espectadores.

Crítica: ‘Los mejores años de nuestra vida’

En qué plataforma ver Los mejores años de nuestra vida

El mito de una amistad que ha traspasado décadas y fronteras

No voy a ser yo uno de tantos críticos de los Hombres G que les heche por tierra su siempre auto-atribuída rebeldía o irreverencia. Yo los escuché de niño y cuando fui desarrollando mi gusto me pasó como con La Fuga o Maná, que me harté de la repetitividad de sus leitmotivs. Pero hay una cosa, varias de hecho, que no se pueden negar al margen del gusto de cada uno. Y son el éxito, las ventas, las legiones de fans, la perdurabilidad en el tiempo… ‘Los mejores años de nuestra vida’ es un documental para aquellos amigos, fieles al grupo, que aún están ahí y que mantienen vivo el mito de esta banda.

Dirigida por Charlie Arnaiz y Alberto Ortega, se articula como un ejercicio de memoria profundamente emocional y estratégicamente construido. Lejos de limitarse a la cronología habitual del ascenso, caída y legado de una banda, el documental opta por una lectura mucho más íntima: la de un grupo de amigos que, casi sin pretenderlo, terminaron definiendo una era del pop español. Esa elección no es casual, ni inocente (de hecho, condiciona toda la estructura del relato).

Montaje ágil para subirse al carro de estos cuatro incansables

Desde el punto de vista formal, el trabajo de montaje y los recursos visuales que complementan el material de archivo resultan sobresalientes. En este sentido, la película se sitúa en una línea muy similar a ‘Raphaelismo’, anterior obra de los mismos directores, donde ya demostraban una notable capacidad para dinamizar material preexistente mediante soluciones gráficas y decisiones de ritmo muy contemporáneas. Aquí, ese lenguaje se afila aún más para reforzar la identidad “gamberra” que siempre han reivindicado los propios miembros de la banda.

El tono general está impregnado de humor, bromas internas y anécdotas que funcionan tanto como vehículo narrativo como herramienta de caracterización. No se trata solo de contar qué hicieron, sino de cómo eran (y siguen siendo). Esa constante sensación de camaradería convierte la película en algo más que un documental musical: es, en esencia, una historia de amistad sostenida en el tiempo. No es casual que el tema inédito que da título al filme esté concebido no como síntesis de una carrera, sino como declaración de principios de unos colegas que querían, en sus propias palabras, “provocar y divertir”, con referentes tan explícitos como Siniestro Total o Los Nikis.

Subjetividad y relato controlado

Ahora bien, conviene no perder de vista que ‘Los mejores años de nuestra vida’ es un documental profundamente subjetivo (y, en cierto modo, autoconsciente de ello). La narrativa está construida casi exclusivamente desde la perspectiva de los propios miembros de Hombres G y su entorno inmediato: músicos, técnicos, acompañantes de gira. Este enfoque aporta cercanía, sí, pero también limita el espectro crítico.

Se echa en falta la inclusión de voces disonantes. Durante años, la banda fue objeto de críticas que los tildaban de “pijos” o representantes de una juventud acomodada, los llamados niños bien. El documental opta por no confrontar directamente esas percepciones. Habría sido especialmente interesante incorporar testimonios de contemporáneos o “rivales” musicales que contextualizasen, por ejemplo, ciertas decisiones que el grupo interpretaba como provocadoras, como el caso de la censura en la canción ‘Mamón’. Ese contraste habría enriquecido el discurso, añadiendo capas de lectura más complejas.

Sin embargo, esta ausencia no invalida el impacto del documental. Los datos objetivos (ventas millonarias, múltiples números uno, giras multitudinarias, el salto a América) están ahí y son incontestables. La película no pretende desmontar el mito, sino consolidarlo desde dentro.

Archivo, intimidad y pequeñas revelaciones

Uno de los aspectos más sorprendentes del filme es la meticulosidad con la que los miembros del grupo han conservado su archivo personal. Grabaciones caseras, fotografías, documentos y manuscritos que permiten construir un relato extremadamente cercano, casi doméstico. Esta abundancia de material no solo facilita la tarea de los directores, sino que dota al documental de una textura íntima poco habitual en producciones de este tipo.

Es precisamente en esos detalles donde la película encuentra algunos de sus momentos más reveladores. Incluso para espectadores que han crecido escuchando sus canciones de forma tangencial, hay descubrimientos inesperados. Uno de los más llamativos es la implicación de Juan y Medio como manager en distintas etapas, acompañando al grupo en varias giras, un dato que ilustra bien el carácter casi improvisado (y a la vez sorprendentemente estructurado) de su trayectoria.

Quizás ‘Los mejores años de nuestra vida’ es un documental definitivo sobre Hombres G, sobre todo si pensamos en los fans. Celebra la complicidad, el paso del tiempo y la capacidad de la música para construir identidades colectivas. Puede que no responda a todas las preguntas, pero sí consigue algo más difícil: que el espectador entienda por qué estas cuatro personas siguen juntas después de tantos años.

Ficha de ‘Los mejores años de nuestra vida’

Estreno en España: 8 de mayo de 2026. Título original: Los mejores años de nuestra vida. Duración: 120 min. País: España. Dirección: Charlie Arnaiz, Alberto Ortega. Guion: Charlie Arnaiz, Alberto Ortega, Myriam Casín, Emilio González, Mercedes Cantero. Música: Hombres G. Fotografía: Juan Luis Cabellos, Willy Jauregui. Reparto principal: David Summers, Dani Mezquita Hardy, Rafa Gutiérrez Muñoz, Javier Molina. Producción: A Contracorriente Films, Comunidad de Madrid, Crea SGR, Dadá Films & Entertainment, La calabaza amarilla, Los chicos de la puerta de al lado, Movistar Plus+, RTVE, Warner Music Spain. Distribución: A Contracorriente Films, Movistar Plus+. Género: documental. Web oficial.

Crítica: ‘Quinografía’

Sinopsis

Conocemos a Quino, su obra y su mundo con imágenes y testimonios inéditos.Con la última entrevista que Quino ofreció y con el testimonio de amigos, familiares y expertos en la historia del cómic, repasamos la vida y el enorme legado del creador de Mafalda.

Recorremos, junto a él, su biografía, sus orígenes y el largo camino recorrido para convertirse en una celebridad mundial y para volver al fin a su Mendoza natal, viudo y casi ciego, para despedirse de la luz de su infancia.

Quinografía intenta, además, plantear una reflexión sobre las formas artísticas de abordar un archivo, sobre el modo en que dialogan el presente y el pasado, bajo una certeza mafaldiana: los adultos no tienen la menor idea de lo que hacen con el mundo.

Crítica

Radiografía profunda del filósofo del chiste corto

Mafalda no fue solo una niña contestataria. Fue ,y sigue siendo, un espejo lúcido y humorístico de la sociedad moderna. Creada en 1964 por Joaquín Salvador Lavado, más conocido como Quino, la tira cómica fue traducida a más de treinta idiomas y ha formado parte de generaciones de lectores que vieron en ella algo más que humor: una herramienta crítica que desafiaba injusticias, autoritarismos y absurdos cotidianos. Mafalda, nacida en Argentina pero con alma universal, fue el canal más puro por el que Quino vertió su genialidad humanista. Pero el historietista fue mucho más que eso.

‘Quinografía’, el documental de Mariano Donoso y Federico Cardone, no se contenta con repasar su obra. Va más allá: ofrece un retrato afectivo, introspectivo y, sobre todo, humanizado de un autor que cambió la manera en que millones de personas entendían la política, la infancia y el mundo.

A través de su última entrevista póstuma y material inédito, dibujos originales, fotografías familiares, testimonios, el filme nos invita a viajar por los lugares donde Quino vivió y dejó huella: Buenos Aires, Milán, París, Madrid. Esta geografía afectiva, más que una biografía al uso, funciona como un mapa de su sensibilidad artística. En esos lugares cultivó y dio rienda suelta a un ingenio, camuflado de inocencia infantil con Mafalda, que descubría verdades en el espacio que otorgaba una sola tira cómica.

Testigos de excepción como Joan Manuel Serrat, Milena Busquets, Álex Grijelmo o Jorge Valdano, entre otros muchos incluyendo a sus sobrinos, aportan una mirada personal al hombre que, con aparente timidez, supo dar voz a las angustias sociales más profundas. Especialmente reveladora resulta su faceta como exiliado: hijo de republicanos españoles, Quino heredó no solo el compromiso político, sino también una mirada europea crítica sobre la historia y el presente.

Lejos de la hagiografía complaciente, ‘Quinografía’ muestra sus contradicciones: su pudor ante los premios, su rechazo a la monarquía incluso cuando aceptó el Príncipe de Asturias, su preocupación por el resurgir de la derecha en Europa. Con lo azote que fue para la ultraderecha y contra las injusticias sociales hoy no le faltaría trabajo y le sacaría los colores a más de uno, tanto en Argentina como en Europa. Quino fue un hombre coherente, incómodo para los poderosos y entrañable para los comunes.

La mayor virtud del documental radica en su capacidad para transmitir sin solemnidad el peso cultural de Quino. Su humor, tan mendocino como andaluz, tan argentino como planetario, ha conseguido algo inédito: que una niña ficticia como Mafalda sea estudiada en lo más recóndito del mundo, como en cátedras de filosofía en Taiwán. Esa es la medida de su universalidad. ‘Quinografía’ no es solo un retrato; es un homenaje profundo y necesario. Una clase de historia, arte y conciencia política con alma de viñeta.

Ficha de la película

Estreno en España: 19 de junio de 2025. Título original: Quinografía. Duración: 75 min. País: Argentina, España. Dirección: Mariano Donoso, Federico Cardone. Guion: Mariana Guzzante. Música: Mauro Marquet, Alejandro Fiore. Fotografía: Mariano Donoso, Isabel Ruiz. Reparto principal: Quino, Joan Manuel Serrat, Jorge Valdano, Milena Busquets, Álex Grijelmo. Producción: El Gatoverde Producciones, Curandero Producciones, INCAA (Argentina), el ICAA (España), RTVE. Distribución: ME LO CREO. Género: documental. Web oficial: https://elgatoverdeproducciones.com/peliculas/quinografia/