Festival de Sitges 10/10/26: Baker, Bacon, Ironside y Jackson apellidos destacados

Peter Jackson y Rick Baker maestros de ceremonias inigualables para la Zombie Walk

La jornada ha estado marcada por la presencia de grandes nombres del género fantástico, con Rick Baker, leyenda de los efectos especiales y del maquillaje, como uno de los protagonistas destacados. También han pasado por Sitges Kevin Bacon, acompañado de su familia, y Michael Ironside, tres figuras que han contribuido a dar lustre a una edición que sigue reuniendo a referentes del cine de género de distintas generaciones.

La televisión también ha tenido su espacio con la presentación de la segunda temporada de ‘Apocalipsis Z’, que ha contado con la presencia de Carles Torrens, Carlos Alcaide y Julia Martínez. A ellos se han sumado Summer H. Howell y Samantha Sloyan, vinculadas a la nueva adaptación televisiva de ‘Carrie’, otra de las producciones que han despertado interés entre los asistentes al festival con su presentación de ayer.

Pero uno de los momentos más especiales ha llegado con la tradicional Zombie Walk, que este año ha contado con dos invitados de auténtico lujo: Peter Jackson y Rick Baker. El director neozelandés, con quien tendremos un encuentro el domingo, se ha sumado a la celebración para presentar esta cita ya clásica del Festival de Sitges, en una combinación perfecta de cine fantástico, maquillaje monstruoso y pasión por el terror. Una aparición que sirve también como aperitivo de la esperada conversación que mantendremos con Jackson en los próximos días.

Los Premios SGAE Nueva Autoría 2026 han reconocido el talento emergente en el Festival de Sitges, con galardones para Nausica Serra por la dirección de ‘Dissecció d’una incoherència en crisi’, Diana Magallón por el guion de ‘Amor comestible’ y Pablo Garayoa y Lídia Grau por la música original de ‘Amber Lights’. La ceremonia, celebrada en el Cine Prado, ha distinguido trabajos de ESCAC, La Casa del Cine e Idem Animation School, seleccionados entre 33 obras presentadas por 14 centros educativos.

l Festival de Sitges ha acogido la presentación de GEN TERRORZ durante el encuentro «Emerging Fantastic New Labels», en el que productores y profesionales del audiovisual han reivindicado el potencial artístico y comercial del cine fantástico y de terror, así como la necesidad de apoyar a nuevos talentos y propuestas arriesgadas. La iniciativa busca descubrir proyectos originales y ambiciosos de nuevas voces del género y mantendrá abierta su convocatoria hasta el 31 de octubre de 2026. Las bases y el formulario de inscripción están disponibles en Horror Lab.

El Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera ha presentado en Sitges las novedades de su décima edición, que se celebrará en Tenerife del 6 al 15 de noviembre de 2026. La actriz Sean Young, inolvidable replicante de ‘Blade Runner’, y el cineasta Alejandro Amenábar, que celebrará el 30.º aniversario de ‘Tesis’ junto al actor Eduardo Noriega, se incorporan a los invitados de honor, entre los que ya figuran Christopher Lambert y Tom Berenger. El festival también ha anunciado una Sección Oficial de 13 largometrajes procedentes de España, Estados Unidos, Indonesia y Finlandia, con especial protagonismo del cine español y canario gracias a títulos como ‘Tránsito’, ‘Gummy’ y ‘The End of It’. La selección incluye además propuestas internacionales como ‘Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma’, de Jane Schoenbrun, y ‘Ghost in the Cell’, de Joko Anwar, consolidando una programación que combina terror, ciencia ficción, thriller y comedia negra, con el objetivo de celebrar una década de cine fantástico y apoyar tanto a figuras consagradas como a nuevas voces del género.

‘La oveja Shaun: misión calabaza’ (crítica extendida)

Halloween parece hecho a medida para la oveja Shaun por su carácter gamberro y burlesco. Mucho han tardado en hacer una película en torno a esta festividad. Nueva aventura llena de referencias al terror y hasta un guiño a ‘This Is Spinal Tap’. La historia parte de un experimento científico que recuerda al tomacco de ‘Los Simpson’: un compuesto antinatural provoca el nacimiento de una huerta mutante que Shaun, después de encontrar un libro de ciencias, se encarga de convertir en un nuevo desastre.

Malentendidos, travesuras y humor físico vuelven a ser las armas de Aardman. Pero lo más impresionante sigue siendo la animación. Luces, humo, líquidos y personajes cada vez más dinámicos demuestran el nivel de una compañía que continúa llevando el stop-motion a cotas extraordinarias. Como Halloween, Shaun vuelve periódicamente. Y, como Halloween, siempre consigue que pasemos un buen rato.

Comentado por Furanu.

‘Colony’ (crítica extendida)

Los guionistas de ‘Hellbound’ o ‘Revelations’, Choi Kyu–seok y Yeon Sang–ho, se vuelven a reunir para darnos un producto quizás no sea del todo original, pero que logra renovar un género de una manera satisfactoria. Y es que regresan los zombis coreanos y regresan de una manera diferente.

Zombis que se mueven cual colmena, zombis que aprenden y que sin duda van mejorando según comenten errores. Una película llena de acción y terror. Todo ello gracias también a la mano de la dirección de Yeon Sang-ho, encargado de dirigir la gran trilogía de zombis que ya nos enganchó hace años, compuesta por ‘Seul station’, ‘Train to busan’ y ‘Península’.

La verdad que la película me ha gustado mucho, la he disfrutado desde el minuto uno, tiene traiciones, mucha acción y como digo una muy dirección e historia por parte de los dos creadores. Una película que ojalá llegue a verse en pantalla grande porque merece mucho la pena.

Comentado por Vicky Carras.

‘Ghost in the cell’ (crítica extendida)

‘Ghost in the Cell’ es la película con mayor calidad técnica de Joko Anwar y una de las más próximas a determinados códigos occidentales. Con su reparto coral, personajes estrafalarios, humor absurdo, música de aire bebop y violencia podría recordar en algunos momentos a Takashi Miike. Sin embargo, su primer acto, de casi cuarenta minutos, se hace excesivamente largo antes de que empiece el verdadero festival de sangre.

A partir de ahí, la película convierte una prisión plagada de criminales en una especie de selva de depredadores obligados a hacer el ridículo para sobrevivir. La religión y la prensa también aparecen dentro de una sátira social que utiliza el fantástico para hablar de corrupción y abuso de poder.

Sus prótesis y maquillajes son magníficos, aunque algunos efectos CGI resultan demasiado plásticos. Una rara avis dentro de la filmografía de Anwar, especialmente difícil de tomar como primera referencia de su cine. Si eres capaz de ver una película extraña, excesiva y deliberadamente desquiciada la disfrutarás, pero si quieres ver un filme con denominación de origen Joko Anwar te va a defraudar.

Comentado por Furanu.

‘Heat of madness’

Otra cosa no, pero Karim Ouelhaj logra crear siempre muy mal rollo en sus películas. Hace ya unos años pudimos ver también aquí en Sitges, ‘Megalomamiac’ que, aunque no fue de mis favoritas, logró, al igual que esta, hacerme sentir bastante mal mientras la veía.

‘Heat of madness’ nos trae la historia de una traición. Un ladrón es traicionado por parte de su equipo y busca venganza. Ya que, en el transcurso de ese tiempo, ha perdido mucho mas que su reputación.

La película es dura y lo dicho, crea muy mal royo en el visionado, tiene una atmósfera oscura y muy bien cuidada. Eso es gracias a la fotografía y al color de la película. Olivier Picard es el encargado de dar vida a este personaje tan lleno de odio y al que le está jugando también una mala pasada su mente.

Comentado por Vicky Carras.

‘Tiempos grises’

Rodada entre Mexico y España, ‘Tiempos grises’ llega al Festival de Sitges. Dirigida por Frank Rodríguez, la historia nos lleva junto a un matrimonio que va a celebrar su aniversario de bodas. Ambos quieren ir hacia un pueblo de España, eso si, no saben que es la peor decisión de sus vidas, pues no van a poder salir nunca más de allí.

Un thriller psicológico, donde personas extrañas, lugares lúgubres son los grandes protagonistas de esta historia que le falta un poco de fuerza y quizás un montaje algo más ligero.

La historia no está mal contada, pero si que hay momentos que parece que no termina de avanzar. No me ha gustado mucho el resultado final.

Comentado por Vicky Carras.

Crítica: ‘Ghost in the cell’

Un atípico Anwar nos encierra en un museo de carne y risas

Joko Anwar firma con ‘Ghost in the Cell’ la película con mayor despliegue técnico de su carrera y, probablemente, la más cercana a determinados recursos occidentales. La película, además, supone su duodécimo largometraje y fue seleccionada en la sección Forum de la Berlinale antes de llegar a Sitges.

La impresión inicial, sin embargo, es algo engañosa. Tras un prólogo sanguinolento que deja claro que Anwar no piensa abandonar su afición por las muertes creativas y horripilantes, el primer acto se extiende durante casi cuarenta minutos y se siente como una puesta en escena excesivamente larga. Estamos en una prisión de máxima seguridad, con presos divididos por bandas, guardias corruptos y un recién llegado que parece llevar consigo algo bastante peor que su propia condena. Cuando la función empieza realmente, el panorama cambia por completo y lo que parecía un drama carcelario se transforma en un festival de muertes, violencia y comedia.

Por su sentido coral, la colección de personajes estrafalarios, el humor absurdo, la música con ese aire de bebop y la violencia desatada, hay momentos en los que ‘Ghost in the Cell’ podría pasar por una película de Takashi Miike. Y precisamente ahí está la rareza dentro de la filmografía de Anwar. Quien llegue a ella como primera aproximación al director puede llevarse una imagen bastante equivocada de su cine. Es una rara avis dentro de una trayectoria mucho más acostumbrada al terror atmosférico y a combinaciones de género menos abiertamente disparatadas.

De la carnicería al humor absurdo

Lo más sorprendente es precisamente el cambio de tono. Estos personajes, presumibles criminales acostumbrados a sobrevivir en un entorno donde cada preso parece un depredador esperando su oportunidad, se ven obligados a protagonizar situaciones absolutamente ridículas. La película pasa del asesinato brutal a la comedia ridícula sin pedir permiso y encuentra buena parte de su personalidad en esa convivencia imposible.

El escenario carcelario también permite a Anwar introducir una sátira social que va bastante más allá del propio encierro. La prisión funciona como una representación en miniatura de la sociedad indonesia, con corrupción, desigualdad, abuso de poder, religión y manipulación mediática entre los asuntos que aparecen salpicando la narración. El protagonista, Dimas, es periodista y llega al presidio después de verse implicado en la muerte de su editor, lo que permite introducir también una reflexión sobre la prensa, la investigación y la manera en que determinadas noticias pueden incomodar a quienes tienen poder.

La religión tampoco queda fuera de la diana. Los presos recurren a distintas formas de fe cuando descubren que quizá existe una manera de mantener a raya al ente, lo que proporciona algunas de las situaciones más absurdas de la película. Oraciones, referencias religiosas e incluso bailes durante reyertas y escaramuzas carcelarias se convierten en mecanismos de supervivencia.

Una exposición de cadáveres con explicación final

Visualmente, Anwar demuestra que ha querido llevar la producción un paso más allá. La fotografía de Ical Tanjung recorre los estrechos espacios de la prisión con una energía considerable y consigue que el escenario no resulte repetitivo a pesar de tener solo dos o tres localizaciones principales. Pero donde realmente destaca ‘Ghost in the Cell’ es en el maquillaje y los efectos prostéticos. Las víctimas son convertidas en auténticas composiciones macabras y aquí el trabajo artesanal resulta magnífico. Anwar contó con especialistas en efectos prácticos e incluso con seis ilustradores que ayudaron a diseñar los cuerpos antes de convertirlos en esculturas de carne, sangre, huesos y vísceras.

Lástima que, para algunas de las barbaridades más exageradas, se recurra también a un CGI bastante pobre. Hay momentos en los que los cuerpos pierden todo su peso y parecen juguetes de plástico estirable. El contraste entre unos prostéticos estupendos y unos efectos digitales mucho más evidentes resulta demasiado visible.

También queda una pregunta flotando durante buena parte del metraje: ¿qué quiere el ente y por qué selecciona precisamente a sus víctimas? La respuesta acaba llegando. Sus asesinatos son entonces mucho más que simples escenas gore. Los cadáveres aparecen convertidos en instalaciones que mezclan carne, mobiliario y elementos del propio espacio, como si el monstruo necesitara construir una galería de arte macabra dentro de la prisión. Esa idea conecta la violencia con la necesidad de dejar una huella y convierte cada muerte en una especie de composición artística.

‘Ghost in the Cell’ es, por tanto, una película peculiar dentro del cine de Joko Anwar. Tiene una notable calidad técnica (incluso mejor que sus mejores obras o su serie de Netflix), unos efectos prácticos excelentes y varias muertes memorables. Si eres capaz de ver una película extraña, excesiva y deliberadamente desquiciada la disfrutarás, pero si quieres ver un filme con denominación de origen Joko Anwar te va a defraudar.

Ficha de ‘Ghost in the cell’

Estreno en España: por determinar. Título original: Ghost in the cell. Duración: 106 min. País: Indonesia. Dirección: Joko Anwar. Guion: Joko Anwar. Música: Tony Merle, Aghi Narottama. Fotografía: Ical Tanjung. Reparto principal: Abimana Aryasatya, Endy Arfian, Bront Palarae, Morgan Oey, Lukman Sardi, Danang Suryonegoro. Producción: Come and See Pictures, Rapi Films, Barunson E&A, Ivanhoe Pictures. Distribución: La Aventura. Género: terror, comedia. Web oficial.