Las pulsiones con las que explotamos afloran en este cómico thriller rural
Tanto su título internacional, ‘Too Many Beasts’, como el original francés, ‘L’espèce explosive’, apuntan a una naturaleza salvaje que no tiene por qué esconderse entre los árboles. A veces, el animal más peligroso es el que llevamos dentro. Sarah Arnold parte de un conflicto rural, con agricultores, cazadores y jabalíes enfrentados por el territorio, para construir una película que empieza como un thriller criminal y acaba encontrando su verdadera personalidad en el absurdo y la comedia negra.
La guerra por el territorio
La naturaleza funciona como detonante, pero el verdadero conflicto es humano. Los animales destrozan las cosechas, los agricultores ven amenazado su sustento y los cazadores defienden sus propios intereses. A partir de ahí, la película construye una historia de territorialidad en la que cada personaje parece dispuesto a defender su parcela, ya sea física, económica o emocional. La convivencia se convierte en una batalla y las normas sociales empiezan a parecer tan arbitrarias como las fronteras que los protagonistas se empeñan en proteger.
Hay algo de ‘Solo las bestias’ y de ‘As bestas’ en ese retrato de una ruralidad donde la violencia puede brotar de conflictos aparentemente cotidianos. Las tres películas encuentran en el campo un espacio propicio para observar las miserias humanas, aunque Sarah Arnold escoge un camino distinto. En lugar de mantener el suspense y la amenaza en primer plano, introduce un humor sarcástico que va desarmando progresivamente la gravedad de la situación.
También hay espacio para cierto surrealismo campechano, para personajes que parecen actuar siguiendo una lógica propia y para situaciones que rozan lo ridículo sin abandonar del todo su conexión con una realidad reconocible. La película no necesita convertir a sus habitantes en monstruos para mostrar su lado más animal. Basta con observar cómo se comportan cuando sienten que alguien amenaza aquello que consideran suyo.
Un thriller que termina riéndose de sí mismo
Uno de los aspectos más curiosos de ‘Too Many Beasts’ es el contraste entre su apariencia y su tono. La fotografía, con colores apagados y una paleta que transmite tristeza, desgaste y cierta sensación de derrota, parece anunciar un drama rural mucho más sombrío. Sin embargo, la película es bastante más jocosa de lo que su aspecto podría sugerir. A medida que avanza, el humor gana terreno, las situaciones se vuelven más disparatadas y el suspense empieza a ceder ante la comedia.
Ese desplazamiento puede desconcertar a quien espere un thriller criminal al uso, especialmente dentro de un festival como Sitges, donde su relación con el fantástico resulta menos evidente. No estamos ante una película de género en el sentido más convencional, aunque sí ante una historia que lleva sus conflictos más allá de lo que consideraríamos cotidiano. Lo absurdo no aparece necesariamente como una ruptura con la realidad, sino como una exageración de comportamientos que ya existen fuera de la pantalla.
En ese sentido, el auge de los true crime nos recuerda constantemente que la conducta humana puede resultar mucho más incomprensible que cualquier criatura inventada. Sarah Arnold explota esa idea desde la sátira: lo inquietante no es solo que se produzca un crimen, sino comprobar la colección de pulsiones, frustraciones y delirios que pueden conducir hasta él. La naturaleza salvaje no se limita a los jabalíes que destrozan los campos. También aparece en quienes creen tener derecho a imponer su voluntad sobre los demás.
Alexis Manenti, a quien muchos recordarán por la estupenda ‘Los miserables’ (2019), encarna a un policía que dista de ser el investigador infalible que suele protagonizar este tipo de relatos. Fulda es un hombre vulnerable, caótico y propenso a equivocarse, cuya investigación avanza entre intuiciones, desastres y situaciones cada vez más insólitas. Su presencia ayuda a sostener el tono imprevisible de la película, que encuentra en sus personajes tan imperfectos como reconocibles una fuente constante de humor.
Ficha de ‘Too many beasts’
Estreno en España: por determinar. Título original: L’espèce explosive. Duración: 95 min. País: Francia. Dirección: Sarah Arnold. Guion: Sarah Arnold, Mehdi Ben Attia, Jérémie Dubois, Olivier Séror. Música: Florencia Di Concilio. Fotografía: Noé Bach. Reparto principal: Alexis Manenti, Ella Rumpf, Vincent Dedienne, Jean-Louis Coulloc’h, Pascal Rénéric, Bertrand Belin, Jade Fiess, Bernard Blancan, Thierry Godard, Mathieu Perotto. Producción: 5 à 7 Films, France 3 cinéma, Playtime. Distribución: por determinar. Género: suspense comedia. Web oficial.
