¿No entendiste ’28 años después’? Aquí va una explicación

Ordenamos el caos de ’28 años después’ e imaginamos qué ha pasado por las mentes de Boyle y Garland

La película ‘28 años después’ se ha convertido en una de las películas de la saga de Danny Boyle con mejor valoración tras los primeros visionados. Pero no es ajeno para el sentir popular el hecho de que supone un cambio radical en la franquicia. Esta es sin duda la entrega más poética y emotiva, también la más extravagante y arriesgada. Pero (casi) todo esto responde a un significado.  Si bien el final se presenta abruptamente y con rarezas que se salen de tono, el guionista Alex Garland no da puntada sin hilo, como es costumbre en su cine.

No voy a arrojar valoraciones sobre la película, para eso tenemos una crítica publicada hace días. Pero sí he de advertir que esta publicación contiene spoilers pues voy a intentar arrojar luz sobre el significado de esta obra que he tenido la ocasión de poder analizar a fondo y con contexto. Evidentemente todo lo aquí expuesto puede considerarse subjetivo, pero presentaré bastantes datos que confirman mis impresiones.

Empecemos por los posters que no se limitan solo a mostrar ’28 años después’. “El tiempo no ha curado nada” dice el tagline de este afiche. Con ello ya nos insinúan que el virus de la rabia, responsable de los infectados que corren en busca de carne, no se ha curado. Pero también se lee entre líneas un paralelismo hacia lo poco que hemos aprendido tras la pandemia del COVID y un dardo hacia la tradicional costumbre inglesa de ir a contracorriente en muchas cosas (enchufes, sentido de circulación, moneda…) tropezando con la misma piedra constantemente. Más adelante volveremos sobre esto último.

Casi nada más empezar una voz en off nos pone en máxima tensión y alerta. Una transmisión de corte radiofónico recita el poema ‘Boots’ de Rudyard Kipling. Esa obra fue publicada en 1903 para describir la monotonía y la tensión psicológica de la marcha de los soldados británicos en la Segunda Guerra de los Bóers. Taylor Holmes es quien recitó en la grabación esas líneas pavorosamente y con el tiempo ha sido utilizado para retratar las secuelas de la guerra. Si lo pensamos bien los efectos de la guerra en los soldados era el tema de ‘Warfare’, última película de Garland. Con eso ya empezamos criticando el tema militar, algo que tuvo espacio en el final de ’28 días después’. Mientras suena en la película se muestran injertos de imágenes de batallas en las que el imperio británico salió victorioso: Guerras Mundiales, la Segunda Guerra de los Bóers, batallas medievales… Eso contrasta con la situación del filme en la que todo es decadencia. Con ello Boyle y Garland parece que quieren advertir de que toda época de gloria tiene su fin y Reino Unido suele estar cegada por su propia vanidad. La soberbia británica se repite y mantiene en el tiempo siendo casi siempre la causa de los males que suceden en las mismas islas.

Todo esto sucede cuando el joven protagonista, con tan solo 12 años, es extraído a un mundo repleto de peligros y con baja probabilidad de supervivencia. Cual espartano, es sometido a un rito iniciático que le convertirá en hombre y guerrero. Esto no dista mucho de todas esas guerras cuyas tropas estuvieron atestadas por críos reclutados por el gobierno británico. Revelador es el último plano de ‘28 años después’, el cual tiene lugar en el final de los créditos. En él vemos a Alfie Williams con la bandera inglesa ardiendo detrás. Este estandarte volverá a aparecer en este artículo a pesar de haberlo citado en los post-créditos. Por supuesto, esta situación que expone a un menor a un conflicto violento retrata la peligrosidad de nuestra raza que parece abocada a volver a la barbarie, y por supuesto a lo primitivo y a la Edad Media. Por supuesto implica la imposición de un sentimiento territorial o patriótico a una temprana edad. Quizá esto sea lo que se puede ver más fácilmente en la superficie.

El cine de Danny Boyle es muy británico y esta no es la excepción. Se respira correct english y la música suena a pub de Candem Town. Curiosamente el filme le da caña a todo lo británicamente ortodoxo. Parece que lo que nos quieren decir con este filme es que Reino Unido ha ido siempre a su bola y con el tema del Brexit ha quedado aislado del resto Europa. El virus rabia sería algo así como una metáfora del independentismo sin sentido que provoca siempre el caos interno y hace que los ingleses se devoren los unos a los otros, aunque sea comercial o socialmente hablando. No son pocas las ocasiones en las que aparece la bandera de Inglaterra, la de San Jorge, en varias tomas envuelta en llamas. Este símbolo también es muy utilizado por la ultraderecha, casi acaparado para su causa. Durante la película aparecen escenas del filme ‘Henry V’ de Laurence Olivier con esa bandera muy presente. La figura de Enrique V tiene un significado simbólico poderoso para sectores ultraconservadores y nacionalistas británicos, aunque no siempre de forma explícita o dominante en el discurso político actual. Su relevancia está más ligada a la construcción del mito nacional y al imaginario de un Reino Unido fuerte, soberano y victorioso frente a potencias extranjeras. Por supuesto relacionado con esto está la fotografía de la reina Isabel II de joven que el pequeño reducto superviviente luce en su salón de actos. Aquí es donde llega la crítica al Brexit orquestado por los conservadores que echan de menos el imperio incapaces de ser parte de un todo más grande. Lo que sucede en este filme se convierte en un símbolo de escarmiento al dejar el mundo a los británicos apartados de la comunidad internacional durante 28 años. Esto podría ser una represalia al considerar que fue primero Inglaterra la que dejó de lado a Europa. En la realidad el paralelismo son las consecuencias económicas y comerciales claras por su decisión de salir de la Unión Europea. Más que un castigo, ha sido un efecto directo del aislamiento económico.

’28 años después’ es también una advertencia de que, tomando la senda del individualismo, el Reino Unido tiene mal futuro. El pensamiento conservador suele enfatizar el mérito individual, el liderazgo fuerte y la libertad frente al control estatal. En la película aparecen unos nuevos zombies llamados “alphas” pues por su corpulencia y violencia se alzan como líderes de manada. El alfa es precisamente eso: un individuo que sobresale y lidera de manera por lo general abrumadora. Además, suele ser masculino, considerado menos «blando» o dialogante por ciertas mentes más primitivas. Testosterona política = canibalismo prehistórico. El virus rabia provoca alfas de igual modo que los populismos o el hastío social dan a luz a figuras extremas y preponderantes que anulan las mentes de sus seguidores.

El filme tiene más lecturas, como el tema de la eutanasia, que evidentemente tiene a sus máximos detractores en el Partido Conservador. Y aunque ‘28 años después’ y sus diferentes capas me han gustado, hay que reconocerle el riesgo, manifiesto sobre todo en el mismísimo final. Hay que admitir que su última secuencia es una excentricidad completamente fuera de tono y que nos lleva a ese Reino Unido de Guy Ritchie lleno de matones vestidos de sport o incluso al de los dementes de ‘Little Britain’. Al final de este apocalipsis british aparecen unos cazadores vestidos con chándal del Humana. Esto parece simplemente una manera de conectar con la primera escena y con algunos cuantos guiños que hemos ido viendo. Nos muestran a un niño y a un mundo que se han vuelto tarados, traumáticos. Pero ojo que esa excentricidad puede esconder algo más. Estos personajes conservan un perturbador parecido con el presentador de la BBC y DJ Jimmy Savile (de hecho, el personaje de la escena se llama Jimmy). Por muchos es sabido que recibió diversas denuncias por abuso sexual infantil. La pista nos la dio nuestro compañero Jorge Loser. Hay una similitud con los niños viendo como zombies los Teletubbies (un show de la BBC). Pero lo que nos dice este desconcertante desenlace es que se han creado unos monstruos. Quizá simplemente han querido hacer alusión a otro tipo de depredador, en este caso el sexual, o quizá es una pista para lo que podremos encontrar en la siguiente entrega, la cuarta y penúltima de la franquicia.

Crítica: ‘La leyenda de Vox Machina’ T2

Dan ganas de volver a sumergirse en otro mundo con el D20

Si os gusta jugar al rol, si os gusta la fantasía medieval, si os gusta la animación para adultos, no os gustan los episodios de una hora o si simplemente os gusta el contenido diferenciado de lo común o lo políticamente correcto, vais a encontrar en ‘La leyenda de Vox Machina’ una serie a la que engancharos. Y más sabiendo que a partir del 20 de enero se lanza su segunda temporada en Prime Video con 12 nuevos episodios de media hora cada uno.

Amazon Prime Video engrosó con esta serie su línea de productos abiertamente violentos, malhablados, fantasiosos y dedicados a un público cuya edad va de la adolescencia en adelante, como ‘The Boys’, ‘Invincible’… ‘La leyenda de Vox Machina’ trata a cerca de unos aventureros reunidos bajo el nombre de Vox Machina, una compañía heterogénea de personajes que busca el oro y la gloria en un mundo medieval. De hecho, todo parte del imaginario de Dungeons & Dragons (por ahí veréis la forma del D20), pero por tema de derechos se evita mencionar el juego o sus licencias.

Si habéis leído los libros de ‘Dragonlance’ sabréis que Weis y Hickman los escribieron a partir de sus partidas de rol. Pues esto es lo mismo. Critical Role (Sung Jin Ahn, Alicia Chan, Young Heller, Pang Yu-Won, Stanley Von Medvey, Brandon Auman y Eugene Son) son unos streamers que emiten en directo desde 2015 mientras juegan con sus elfos, halflings, goliaths… Sus aventuras se han convertido en serie animada gracias a un Kickstarter y ello es en parte impulsado a que además estos jugadores son actores de doblaje (de ahí el nombre del grupo).

Todos los roleros hemos participado en partidas en las que nos hemos sumergido en todo tipo de locuras disparatadas o nos hemos flipado con la acción que permitían las características de nuestras fichas. Saquear la guarida de un dragón equipados de una ruidosa armadura, insultar a palabrotas a los fornidos guardias de un castillo, convertirnos en todo tipo de animales para hacer cosas surrealistas, retroalimentar con nuestra sangre a nuestra propia espada vampírica, usado mascotas mágicas como Guenhwyvar, sacar muchos críticos y pifias… Eso es lo que se ve reflejado en esta divertida serie. Es un entretenimiento distendido, juvenil y épico. Dan ganas de comprar unas cervezas y juntarse de nuevo con los amigos para iniciar una nueva campaña. Quizá no tengan los derechos de Wizards of the Coast pero desde luego le hacen una publicidad impagable.

Chris Prynoski, quien ha estado involucrado en ‘Big Mouth’, ‘Star Trek: Lower Decks’ o ‘Metalocalypse’, es el responsable de esta serie. ‘La leyenda de Vox Machina’ tiene una animación y un cambio de escenarios que puede recordarnos (con tono adulto) al de ‘Avatar: the last airbender’. Es una especie de anime norteamericano en cuya segunda temporada (o módulo hablando en términos roleros) arrancan por todo lo alto con The Chroma Conclave y un diseño de dragones magnífico. El humor y la aventura son la nota predominante y lo único que tengo que reprocharle a la historia es el guión tan predecible que tiene. Se nota que es una serie de partidas en las que tienen que mantener a los partícipes y eso forzosamente los mantiene con vida. Otra cosa que la hace predecible es el ver que todos y cada uno de ellos van recibiendo una mejora (arma, magia, poder…) en cada episodio. Tienen un master demasiado concesivo. Al menos cada capítulo está dedicado a contarnos algo sobre el pasado de los protagonistas y eso da riqueza tanto a su trasfondo como al universo en el que nos sumergen. Me quedo esperando la tercera temporada con las travesuras y aventuras de Vax, Vex, Grog, Keyleth, Pike, Percy y Scanlan pues esta segunda se queda muy pendiente de resolución. También aguardo la versión animada de ‘Cazafantasmas’ de Prynoski.

Reseña: ‘BRZRKR’

Argumento

[toggle]

El hombre conocido únicamente como B. es mitad mortal y mitad dios, maldito y obligado a llevar una vida de violencia… incluso a costa de su cordura.

Pero después de vagar por el mundo durante siglos, puede que B. haya encontrado por fin un refugio: trabajando para el gobierno de Estados Unidos, librando las batallas demasiado violentas y peligrosas para cualquier otra persona. A cambio, a B. le darán lo único que desea: la verdad sobre su interminable existencia teñida de sangre… y la clave para acabar con ella.

[/toggle]

Reseña

El título ‘BRZRKR’ se antoja impronunciable, pero la historia se come a bocados

Supongo que eliminar las vocales es un intento de diferenciación para con el manga de Kentaro Miura. El nombre de esta serie de Boom! Comics que ha empezado a publicar Planeta Cómic en España alude a los Berserkers, los vikingos que cual Alexander Skarsgård en ‘El hombre del norte’ se lanzaban al combate casi en trance y casi desnudos. Y así nos adentramos en esta aventura de acción que ha creado Keanu Reeves, sumergiéndonos, olvidando lo que hay al rededor, contemplando una violencia primaria y arraigada en nosotros desde tiempos inmemoriales.

Esta serie está desarrollada por el actor junto con Matt Kindt, a quien conoceréis de obras como ‘Ether’, la trilogía dibujada por el español David Rubín. Con la acción, brutalidad y ambientación que tiene ‘BRZRKR’ podría haberle venido bien la mano de Rubín, pero es el estilo cambiante de Ron Garney (‘Daredevil’) el que ilustra los pasos del protagonista acompañado del color de Bill Crabtree (‘Invencible’). Aunque es fácil que las salvajadas copen la atención del lector los dibujos de Garney se adaptan a una historia que se nota que no quiere ser gratuitamente violenta. Es por eso que hay espacio para el texto, aunque esta idea reclama aún más para terminar de demostrar que es realmente original.

La trama de esta serie compuesta por doce grapas sigue los pasos ensangrentados de B, un soldado que trabaja en la sombra para el gobierno estadounidense, a lo Hellboy. Un hombre que no puede morir pero que necesita sentir que puede perder la vida. Es la punta de lanza en peligrosas misiones y el objeto de los más avanzados experimentos, los cuales sirven a los intereses de USA y se supone que servirán a los propios intereses del inmortal.

El personaje principal de ‘BRZRKR’ lleva la cara del actor. Lograron mayor parecido Giovanni Valletta y Matt Gaudio en los cómics de ‘John Wick’, pero también hay que tener en cuenta que este es un personaje que el actor no ha interpretado, sino escrito, por lo tanto no ha de tener su rostro. Además en esta ocasión se diferencia ligeramente de otros de sus héroes de acción pues tiene poderes a lo Logan y los usa para reventar, literalmente, a sus enemigos. ‘BRZRKR’ es un cómic salvaje que nos recuerda a las páginas más sangrientas de Lobezno o a los dilemas de los inmortales de ‘La vieja guardia’ de Rucka.

Aunque el cómic tiene también pastillas rojas y azules y tanta acción como las películas de ‘Matrix’, las páginas buscan dibujar a un personaje alejado del estigma de “el elegido”. El lastre que lleva este personaje no es el de tener que salvar el mundo, sino el de haberlo sobrevivido durante miles de años. Eso hace que nos encontremos ante un protagonista más castigado, que se ve a sí mismo como una herramienta que puede servir para un mortal quid pro quo. Ese sometimiento al que el propio protagonista accede es lo más curioso de esta historia.

Con el número uno nos sorprenden con una historia muy violenta y un buen texto de Reeves (sin duda muy guiado por Kindt), pero de momento poco más fuera de lo ya leído en cómics similares. Hay expectativa en que en las próximas entregas haya algo más innovador a nivel argumental. Eso si, la edición de esta grapa incluye póster a dos caras e formato A3 (de Lee Bermejo y Dan Mora), unas palabras de David Hernando (Director Editorial de Planeta Cómic) sobre los 40 años de la editorial, sección de portadas originales y un fragmento de una entrevista a Keanu Reeves, Ron Garney y Matt Kindt. Estos extras engrosan el número de páginas y hacen que la grapa merezca un poco más su precio. Por lo menos servirán para enganchar a los cómics a los que se hayan acercado a ‘BRZRKR’ solo por ver el nombre de Keanu Reeves. No me cabe duda de que ese atractivo es la causa de que este sea el cómic más vendido en lo que va de década.

Ficha del cómic

Guion: Keanu Reeves, Matt Kindt. Dibujo: Ron Garney. Color: Bill Crabtree. Rotulación: Clem Robins. Portada: Rafael Grampá. Editorial: Planeta Cómic. Datos técnicos: 64 págs., color, grapa, 16,8 x 25,7 cm. Publicación: 27 de abril de 2022. Precio: 4,5€.