Crítica: ‘Eddington’

En qué plataforma ver Eddington

Sinopsis

En mayo de 2020, la disputa entre el sheriff (Joaquin Phoenix) de un pequeño pueblo y su alcalde (Pedro Pascal) prende un auténtico polvorín al enfrentar a los vecinos de Eddington, Nuevo México.

Crítica

Ni sobrenatural, ni psicológico, ni folk horror: Ari Aster nos aterroriza con la realidad

‘Eddington’ es la cuarta película de Ari Aster como director de largometrajes, y aunque se estrene en 2025 podría haber sido, en realidad, su debut. El guion llevaba años en un cajón, esperando el momento adecuado, y aunque el espectador pueda pensar que se trata de una obra inspirada directamente en la pandemia del COVID-19, lo cierto es que Aster ya había concebido esta historia mucho antes de que el mundo se sumiera en la histeria global. Por fortuna, su carrera comenzó con ‘Hereditary’, que para muchos (y entre ellos un servidor) sigue siendo su mejor película hasta la fecha.

En Eddington, Aster abandona el terror puro al que nos tenía acostumbrados para adentrarse en un terreno híbrido entre el western contemporáneo, la sátira política y el drama social. Hay suspense, violencia latente y un tono desconcertante que oscila entre la ironía y el absurdo. La cinta no se presenta como un thriller convencional, sino como un retrato febril de la desorientación colectiva. Y aunque da miedo, no es un miedo sobrenatural, sino el terror que provoca el propio comportamiento humano en tiempos de crisis.

La trama se sitúa en un pequeño pueblo fronterizo de Nuevo México durante mayo de 2020. Allí conviven teorías conspirativas al estilo QAnon, negacionismos sanitarios, histeria social y extremismos “hiper-woke”. El pueblo se convierte en un microcosmos de la polarización de Estados Unidos, donde se exponen todas las contradicciones de un país que criminaliza a los inmigrantes cuando, paradójicamente, fueron los colonizadores europeos quienes llegaron a esas tierras expulsando por la fuerza a sus habitantes originarios. Ese trasfondo político sobre la inmigración, tratado desde la ironía y el dramatismo, es uno de los pilares del relato.

El film, sin embargo, no busca tomar partido. Aster no señala a unos como héroes y a otros como villanos. Lo que hace es mostrar la absurda fractura ideológica que lleva a la sociedad a enfrentarse consigo misma, a convertirse en caricatura de sus propios extremismos. Lo consigue con un humor corrosivo, a veces grotesco, que desarma al espectador.

En lo visual y lo narrativo, Eddington bebe del western. Hay sheriff, sombreros cowboy y un final que recuerda a la épica de O.K. Corral. Pero este es un neo western distópico, en el que la frontera ya no es solo geográfica, sino también cultural, ideológica y digital. La metáfora del enfrentamiento final funciona como síntesis de la tensión acumulada en un país al borde del colapso interno.

Uno de los elementos más sugerentes es la presencia en segundo de un centro de datos llamado SolidGoldMagikarp. El nombre, referencia directa al Pokémon que se ataca a sí mismo por error, simboliza la naturaleza autodestructiva de la tecnocracia moderna. Da igual qué ideología prevalezca en el terreno político o social: al final es la tecnología, las corporaciones y la acumulación de datos quienes rigen el destino de las comunidades. Este toque satírico y al mismo tiempo inquietante es, quizás, uno de los mayores aciertos del guion.

Curiosamente, Eddington se siente más cercana a otras producciones recientes de A24 como ‘Civil War’ que a la propia filmografía previa de Aster. No es una película de terror, aunque el retrato de la sociedad norteamericana en estado febril y paranoico pueda provocar escalofríos. Es un título político y social, incómodo, caótico, que se atreve a dinamitar las etiquetas de género y a desafiar las expectativas del espectador. Aster no quiere ofrecer respuestas ni moralejas, sino una radiografía febril de un tiempo en el que la histeria y la fragmentación eran, y siguen siendo, parte de lo cotidiano.

Con Eddington, Ari Aster amplía su rango autoral y confirma que no está dispuesto a repetirse. Puede que algunos espectadores extrañen el terror estilizado de ‘Midsommar’ o el desgarro psicológico de ‘Beau is Afraid’, pero en esta ocasión el horror se llama realidad. Y pocas cosas son más terroríficas que reconocernos en ese espejo.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de septiembre de 2025. Título original: Eddington. Duración: 145 min. País: EE.UU. Dirección: Ari Aster. Guion: Ari Aster. Música: The Haxan Cloak, Daniel Pemberton. Fotografía: Darius Khondji. Reparto principal: Joaquin Phoenix, Pedro Pascal, Emma Stone, Austin Butler. Producción: A24, Square Peg, 828 Productions, Access Entertainment, IPR.VC. Distribución: Universal Pictures. Género: western, drama, comedia. Web oficial: https://a24films.com/films/eddington

Crítica: ‘Beau tiene miedo’

En qué plataforma ver Beau tiene miedo

Sinopsis

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Beau (Joaquin Phoenix) es un hombre que tendrá que enfrentarse a sus miedos y paranoias al aventurarse en una épica odisea para llegar a casa de su controladora madre.

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Crítica

Un galimatías hebreo que te desmotiva con un sinfín de enigmas

Ari Aster primero usó un culto brujeril y demoniaco con cierta base real para dejarnos pasmados con ‘Hereditary’ y luego lanzó ‘Midsommar’, una película que se cimentaba en el folklore sueco y que para mí era una propuesta más vaga. Ahora se separa un poco del folk horror para desarrollar un supuesto drama con comedia aderezado con un ligerísimo toque de terror. Suena a mezcla imposible, ¿verdad? Pues Aster lo ha hecho pero su coherencia va a estar eternamente puesta en duda.

Todo parte de un corto de 2011 llamado ‘Beau’ obra del mismo Ari Aster. La premisa era la misma pero A24 ha dado rienda suelta a este artista que se ha desinhibido en todos los sentidos con este filme que parece más una obra de arte y ensayo. Aster introduce sus habituales paneos, sus bruscos cortes, sus lentos zooms, pero en escasas ocasiones y cuesta encontrara de nuevo al genio en ciernes entre tanta extravagancia gratuita. Beau es un hombre deprimido y reprimido, pero sobre todo parece que hipocondriaco. Yo también sería así si viviese en un barrio caótico y peligroso como el que vemos en el arranque del filme. Es como si se concentrasen todos los locos que puede haber en Manhattan en una sola calle y metiésemos dentro de nuestro edificio una araña asesina. El arranque de ‘Beau tiene miedo’ nos deja como si acabásemos de salir del Bar de Mou en su etapa “postmouderna”, es decir, solo tiene cosas raras porque sí. El viaje que emprende para ver a su madre parece más propio de los universos de ‘Freaks’ o de ‘Carnivale’.

Se puede disfrutar ‘Beau tiene miedo’ a través de la inconmensurable interpretación de Joaquin Phoenix. Pero solo se puede entender si se le busca el correcto significado metafórico. Ari Aster ha formado una película inteligente, pero no por suponer un reto críptico para el espectador, sino porque es consciente de que este galimatías va a ser objeto de análisis y animadversión por igual. Pasa de ser un genio tras la cámara a esgrimir un truco de marketing arriesgado. Cuando por fin, al final, parece que te lo está explicando todo llega y pasa una cosa que dices “¡qué cojones!”, literalmente. Casi a las dos horas llegamos a la parte más artística con imágenes que parecen sacadas de un cuadro impresionista y que dan la impresión de que van arrojar luz acompañadas de una voz en off, pero no. Aunque a mí ese fragmento es el que me ha dado para una teoría. La pista ya nos la dio el propio director cuando definió el filme como “una especie de ‘El Señor de los Anillos’ judío”. Quizá hay que ser mucho más experto en el judaísmo para entender todos los subtextos del filme. A mí me faltan pistas. Lo único que me parece plausible es que esta sea una personificación de todo lo que ha vivido el pueblo judío a lo largo de su historia y del enfrentamiento de las corrientes actuales frente a las más arraigadas. El éxodo, el holocausto, la búsqueda de una tierra prometida, la persecución… Por ejemplo: a Beau le retienen, le convencen de no dejar su cautiverio, doblegan su voluntad y le ponen un pijama con su número, digo… con su nombre. Y su apellido es Wassermann como el de Jakob Wassermann, un escritor judío que escribió novelas sobre su pueblo en la Alemania nazi y la España de los serfardíes. Si estoy en lo correcto creo que me sería más fácil aprender a leer en hebreo que desencriptar todas las pistas ocultas del filme.

Si esto es así podríamos estar hablando de una estrategia tipo ‘Madre!’ de Aronofsky, solo que esa cinta estaba mucho mejor medida y explicada. Por otro lado todo podría tratar sobre una madre manipuladora y lo que vemos es el reflejo de lo que pasa por las mentes tanto del protagonista como de su madre. ‘Beau tiene miedo’ es una película que es tan excesivamente críptica y larga que llega un momento que pasas de lo sobrado que va el director y ya te es totalmente indiferente encontrarle explicación, solo quieres que acabe. Mezcla K-pop, asesinos desnudos, miembros viriles gigantes… Beau tendrá miedo, pero su director tiene una insultante indiferencia a que su película se entienda. Y me duele tener que quedarme con este chasco o estas impresiones cuando considero que ‘Hereditary’ es una de las mejores películas de género de lo que va de siglo. ‘Disappointment Blvd’ se iba a titular originalmente, para decepcionado yo.

Ficha de la película

Estreno en España: 28 de abril de 2023. Título original: Beau is Afraid. Duración: 179 min. País: Canadá. Dirección: Ari Aster. Guion: Ari Aster. Música: The Haxan Cloak. Fotografía: Pawel Pogorzelski. Reparto principal: Joaquin Phoenix, Amy Ryan, Denis Ménochet, Parker Posey, Richard Kind, Nathan Lane. Producción: A24, Access Entertainment, IPR.VC, Square Peg. Distribución: Diamond Films. Género: drama, comedia. Web oficial: https://a24films.com/films/beau-is-afraid