Crítica: ‘X-Men 97’ Temporada 2

En qué plataforma ver X-Men 97

Cuando el homenaje mutante se convierte en un puzle incompleto

Hay algo especialmente valioso en esta segunda temporada de ‘X-Men ’97’: su voluntad de recordar que los X-Men nunca fueron simplemente un grupo de superhéroes. Son una familia, una comunidad, un conflicto ideológico y, sobre todo, uno de los universos de ciencia ficción más desbordantes que ha dado el cómic. La temporada abraza esa naturaleza poliédrica hasta sus últimas consecuencias, recuperando personajes, conceptos y sensibilidades procedentes de distintas etapas de Marvel.

El tributo a guionistas como Chris Claremont resulta evidente. La serie mezcla ecos de ‘La era de Apocalipsis’ con ‘Días del futuro pasado’, juega con diferentes líneas temporales y vuelve a demostrar que adaptar los cómics no significa reproducirlos literalmente. Hay modificaciones importantes respecto a las historias originales, pero lo verdaderamente destacable es que se conserva su espíritu y, al mismo tiempo, el ADN de la serie animada de los noventa.

No es casualidad que el primer episodio lleve por título ‘Days of Past Future’: la temporada convierte el tiempo en otro personaje y utiliza las diferentes épocas para explorar las consecuencias de las decisiones de los mutantes. Además, la primera entrega está dedicada a Karen Hathaway, montadora y profesional de postproducción fallecida en 2025 que trabajó también en esta temporada. El problema aparece cuando todas esas piezas tienen que encajar.

Una temporada construida a golpe de piezas

‘X-Men ’97’ temporada 2 es, en buena medida, una serie hecha por parches. Y esto no tiene por qué ser necesariamente negativo. La narración fragmentada puede ser una herramienta magnífica cuando el espectador termina comprendiendo que cada pieza estaba colocada para conducir hacia un mismo punto. El problema es que aquí el ensamblaje no alcanza la contundencia esperada.

La temporada gira alrededor de Apocalipsis y de la profecía que condena a Cable a dedicar prácticamente toda su existencia a acabar con él. De ese conflicto nacen algunos de los mejores momentos de la temporada, pero también se abren demasiadas puertas. La relación entre Pícara y Gambito adquiere una nueva dimensión, mientras que, de forma más secundaria, se profundiza en Cíclope y Jean Grey o en la compleja amistad entre Magneto y Xavier.

Y después están X-Factor y X-Force, cuya presencia constituye una nueva demostración de la riqueza del material original. Para quienes conozcan menos los cómics, la experiencia puede recordar a lo que supuso ‘Deadpool 2’: descubrir que el universo mutante es muchísimo más grande que los protagonistas habituales.

Pero esa misma abundancia juega en contra de la temporada. Hay tantos personajes, tantas líneas argumentales y tantos conceptos que algunos quedan necesariamente relegados. Los X-Men son así en los cómics, sí, pero la televisión exige administrar el tiempo de otra manera.

Apocalipsis merecía mucho más

El gran problema llega con el clímax. Después de convertir a Apocalipsis en el eje de la temporada, su derrota resulta demasiado sencilla. El villano, cuya presencia debería justificar una auténtica culminación épica, termina siendo menos formidable de lo que la construcción previa hacía esperar. Es una sensación similar a la que produjo el tratamiento de Galactus en la reciente ‘Los 4 Fantásticos’: un personaje gigantesco sobre el papel al que la narración no termina de sacar todo el partido.

Y quizá haya que mirar también al número de episodios. La segunda temporada tiene nueve capítulos, uno menos que la primera. Beau DeMayo, creador y showrunner original despedido por Marvel, afirmó que la compañía había descartado el décimo episodio que había preparado. Según su versión, aquel capítulo resolvía la trama con Onslaught y terminaba con Gambito liberando a Bishop de una prisión situada en la realidad de ‘La era de Apocalipsis’, mientras ambos huían de un Cíclope malvado. Además, DeMayo aseguró que su plan era dedicar toda la tercera temporada a esa realidad alternativa. Todo bastante diferente a cómo ha sido.

No podemos saber si aquella versión habría sido mejor, pero sí resulta tentador pensar que un episodio adicional habría permitido que el enorme puzle de esta temporada respirase antes de llegar al desenlace. La escena postcréditos, además, deja claro que el objetivo es seguir ampliando el tablero. Es una declaración de intenciones tan evidente que resta algo de contundencia al cierre.

Y, pese a todo, ‘X-Men ’97’ sigue siendo una serie extraordinariamente disfrutable. Su capacidad para defender la diversidad de los personajes, su naturaleza de ciencia ficción sin límites, su respeto por el material original y su voluntad de explorar todas las caras del universo mutante compensan buena parte de sus desequilibrios. Puede que el puzle no encaje perfectamente, pero las piezas siguen siendo demasiado buenas como para dejar de jugar con ellas.

‘X-Men ’97’ adelanto de la segunda temporada

‘X-Men ’97’ prepara su regreso tras el éxito de la primera temporada

Marvel Studios y Disney+ han lanzado el primer tráiler y el nuevo póster oficial de la segunda temporada de ‘X-Men ’97’, la continuación directa de la mítica serie animada de los años noventa que se convirtió en uno de los grandes fenómenos televisivos de animación superheroica.

La nueva temporada se estrenará en exclusiva en Disney+ el próximo 1 de julio y contará con un total de nueve episodios. Tras el enorme éxito de su primera entrega, la producción se ha consolidado como una de las series animadas originales más vistas de la plataforma a nivel global.

Además de la respuesta del público, ‘X-Men ’97’ también recibió una gran acogida por parte de la crítica especializada, manteniendo actualmente el sello “Certified Fresh” y un 99% de valoración en Rotten Tomatoes.

Los mutantes vuelven divididos y atrapados en el tiempo

La segunda temporada retomará la historia justo después de los acontecimientos de la anterior entrega. Los X-Men aparecerán ahora separados y dispersos a través de diferentes épocas temporales, obligados a encontrar la forma de regresar a casa mientras el mundo sigue deteriorándose en su ausencia.

Paralelamente, la sociedad de los años noventa comenzará a mostrar un rechazo cada vez más agresivo hacia los mutantes, mientras nuevas amenazas emergen en distintos frentes.

La serie continuará explorando algunos de los grandes temas clásicos de los cómics de los X-Men: la discriminación, la identidad, el miedo a lo diferente y las tensiones políticas alrededor de los mutantes.

Un reparto de voces repleto de nombres históricos

El reparto principal en versión original volverá a reunir a muchas de las voces asociadas históricamente a los personajes. Ross Marquand interpretará al Profesor X, mientras que Matthew Waterson dará voz a Magneto.

También regresan Ray Chase como Cíclope, Jennifer Hale como Jean Grey, Alison Sealy-Smith como Tormenta, Cal Dodd como Lobezno, Lenore Zann como Pícara y George Buza como Bestia.

Marvel mantiene el equipo creativo de la serie

En plena tormenta por los despidos de artistas gráficos Disney mantiene a sus grandes cabezas productores y vuelve a contar con nombres clave del Universo Marvel como Kevin Feige, Brad Winderbaum y Beau DeMayo, junto a los veteranos creativos de la serie original Julia y Eric Lewald. Jake Castorena ejercerá nuevamente como supervisor de producción, mientras que la dirección episódica recaerá en Emmett Yonemura y Chase Conley.

Con esta nueva temporada, Marvel continúa apostando por recuperar el espíritu clásico de la animación noventera de los mutantes, combinándolo con una narrativa más serializada y moderna que ha conseguido conectar tanto con los seguidores veteranos como con nuevas generaciones de espectadores.