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Crítica: ‘Cotoye vs. ACME’


En qué plataforma ver Cotoye vs. ACME

Una película que no merece el habitual fracaso de su protagonista

coyote vs acme posterHay películas que nacen para triunfar, otras que sobreviven a varios accidentes durante su producción y luego está ‘Coyote vs. Acme’, una película que estuvo a punto de convertirse en material de archivo antes incluso de que el público pudiera verla. Warner Bros. decidió enterrarla cuando ya estaba terminada y llegó a plantearse como una pérdida fiscal, hasta que el proyecto consiguió escapar de ese destino y encontrar una nueva oportunidad. En España, Beta Fiction Spain es la encargada de llevarla a los cines el 18 de septiembre.

El Coyote contra el mundo empresarial

La premisa resulta tan sencilla como perfecta. Después de décadas sufriendo accidentes provocados por productos ACME, el Coyote decide que ya está bien de recibir explosiones, golpes, caídas y toda clase de desgracias. Esta vez no pretende atrapar al Correcaminos: pretende demandar a la compañía que fabrica todo aquello que sistemáticamente sale mal.

Y aquí aparece Kevin Avery (Will Forte), un abogado de poca monta que se convierte en su improbable aliado. La película encuentra así una manera muy inteligente de trasladar a imagen real la eterna persecución de los Looney Tunes. El Coyote sigue siendo el Coyote, pero ahora sus desgracias tienen consecuencias legales.

Hay algo particularmente reconocible en esta premisa. Vivimos en una época en la que parece que cualquier accidente puede terminar convertido en una reclamación y cualquier consumidor se siente con cierto poder solo por poder pedir una hoja de reclamaciones por aquello que considera un perjuicio. La película juega con esa mentalidad, pero también concede al Coyote una razón legítima para protestar. Después de todo, ACME le ha vendido durante décadas productos que, como mínimo, funcionan de una manera bastante cuestionable.

La paradoja es que el pobre Coyote tampoco puede considerarse un consumidor inocente. Sigue comprando. Sigue confiando en ACME. Sigue utilizando cohetes, explosivos, catapultas y artilugios absurdos para intentar alcanzar al Correcaminos. Su fidelidad a la marca roza lo irracional.

El guion aprovecha esa relación para introducir un discurso sobre el corporativismo y el desequilibrio entre el individuo y las grandes empresas. ACME es una entidad gigantesca, impersonal y prácticamente inalcanzable. El Coyote, en cambio, es un individuo que lleva décadas recibiendo las consecuencias de sus decisiones.

Una comedia con bastante más debajo de la superficie

Dave Green, responsable de ‘Ninja Turtles: Fuera de las sombras’, mantiene aquí su gusto por el espectáculo gamberro y por una puesta en escena que no teme abrazar el absurdo. La película entiende que no tiene sentido convertir al Coyote en un personaje realista. Su mundo debe seguir funcionando con la lógica de los dibujos animados, aunque alrededor de él existan abogados, tribunales y personas de carne y hueso.

Ahí está buena parte de su encanto. ‘Coyote vs. Acme’ pertenece a esa tradición de híbridos entre acción real y animación que inevitablemente hace pensar en ‘¿Quién engañó a Roger Rabbit?’, ‘Space Jam’ o ‘Chip y Chop: los guardianes rescatadores’. Sin embargo, su diferencia está en que no utiliza a los personajes animados únicamente como reclamo nostálgico. Los integra dentro de una historia que tiene algo que decir sobre el mundo real. Y lo hace sin ponerse trascendente.

El Coyote se sacude el polvo y mantiene su esencia

El filme es, ante todo, una sucesión de gags físicos, accidentes imposibles, persecuciones y situaciones disparatadas. El humor visual sigue siendo fundamental. El Coyote continúa siendo un personaje condenado al fracaso y precisamente por eso resulta tan fácil empatizar con él. Su existencia es una versión animada del mito de Sísifo: empujar eternamente la piedra montaña arriba para verla caer una y otra vez. Lo interesante es que aquí esa piedra adquiere forma de pleito judicial.

El guion recupera además el espíritu del artículo ‘Coyote V. Acme’, escrito por Ian Frazier para The New Yorker en 1990. Frazier imaginaba un documento jurídico en el que el Coyote demandaba a ACME por los daños provocados por sus productos, convirtiendo los habituales gags de los dibujos en pruebas de un caso de responsabilidad civil. La película toma aquella idea y la amplía hasta convertirla en una historia de superación, desigualdad y resistencia. (The New Yorker), es decir materializar el tesón y insistencia del personaje.

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John Cena no se come la película

Aunque James Gunn participa como productor y en la historia y John Cena interpreta al abogado de ACME, ‘Coyote vs. Acme’ no se convierte en una película diseñada alrededor de la estrella. Aunque está el nuevo ojito derecho de Warner, el verdadero protagonismo corresponde a Will Forte, al Coyote y a la relación que ambos construyen.

Forte funciona especialmente bien como ese abogado desencantado que encuentra una causa por la que merece la pena volver a creer en su profesión. Su personaje aporta el contrapunto humano al silencio expresivo del Coyote y permite que el filme conserve su estructura de comedia judicial.

Nostalgia víctima de su propia historia

También hay espacio para la nostalgia. La película recupera numerosos elementos de la mitología Warner y hasta introduce al doctor Lorre, personaje inspirado en el actor Peter Lorre, otro de esos guiños que pueden pasar desapercibidos para los espectadores más jóvenes pero que funcionan como recompensa para quienes conocen la historia de la compañía y sus dibujos.

Lo más curioso de todo es que el discurso de la película terminó chocando contra su propia realidad. Una historia sobre un individuo que se enfrenta a una corporación gigantesca estuvo a punto de desaparecer precisamente por una decisión corporativa. Esa coincidencia convierte a ‘Coyote vs. Acme’ en algo más que una comedia simpática: su propia existencia parece el último gag de una historia escrita por los Looney Tunes.

No es perfecta. Puede alargar algunos de sus conflictos y en determinados momentos su mezcla de géneros resulta irregular. Pero funciona porque comprende algo esencial: el Coyote no necesita ganar para que queramos verle intentarlo. Después de tantas décadas cayendo por barrancos, explotando por los aires y estampándose contra las paredes, quizá ya le tocaba ganar una batalla.

Y, sobre todo, esta película no se merece el fracaso que estuvo a punto de sufrir. Al contrario que tantos planes del Coyote, este es probablemente el mayor que ha elaborado jamás y, por una vez, merece llegar hasta el final.

Ficha de ‘Cotoye vs. ACME’

Estreno en España: 18 de septiembre de 2026. Título original: Cotoye vs. ACME. Duración: 103 min. País: EE.UU. Dirección: Dave Green. Guion: Samy Burch, Ian Frazier, James Gunn, Jeremy Slater, Samy Burch. Música: Steven Price. Fotografía: Brandon Trost. Reparto principal: Will Forte, Lana Condor, P.J. Byrne, John Cena Producción: Distribución: Beta Fictions. Género: Keylight Pictures, Troll Court Entertainment, Two Monkeys, A Goat and Another, Dead, Monkey, Warner Bros. Web oficial.


Acerca de Furanu

De origen irlandés y criado en tierras vetonas, este ingeniero curiosamente nació en Bloomsday. Pegado desde pequeño a una televisión y a cientos de páginas, ahora gasta su tiempo montándose películas y disfrutando las de otros.

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