Crítica: ‘Godzilla Minus Zero’

En qué plataforma ver Godzilla Minus Zero

Godzilla vuelve a demostrar ser el mejor

Hay cosas en esta vida con las que no soy nada objetiva, una es Nicolas Cage y otra son los kaijus esas criaturas japonesas que ponen todo patas arriba pero que en el fondo, aparte de repartir radicación a raudales, suelen calar en el nuestro corazón.

Las segundas partes si son buenas

Regresamos a Japón dos años después del paso de Godzilla por el país. Un ser gigante que desapareció dejando a este país un poquito destrozado pero que parece que poco a poco va levantando cabeza. Nos reencontramos con la familia de Shikishima, este piloto que lo dio todo para poder volver junto a su mujer Noriko y su pequeña hija. También nos reencontramos con el Dr. Ogata o Kenji Noda. Todos ellos ellos atormentados de nuevo por una nueva amenaza que hará que tengan que intentar despertar a Godzilla.

Takashi Yamazaki, director y guionista de la cinta, vuelve por la puerta grande, después de conseguir un Oscar a los Mejores Efectos Especiales por la primera parte de la película cuando tuvieron muy poco presupuesto. Pero no solo eso, me encanta la manera que tiene de contar un montón de historias humanas y a la vez mostrarnos la destrucción de monstruos que sepamos disfrutar ambas partes y no aburra.

Y es que las historias humanas en Godzilla también son importantes, nos muestran como un país tan destruido es capaz de renacer, de renovarse y unidos conseguir no terminar desapareciendo. Da igual cuantos kaijus lleguen, logran siempre resolverse dentro de las catástrofes.

Más acción y también estrategias locas

Sin duda Godzilla Minus Zero tiene muchísima más acción que su primera parte, esto me supongo que es gracias a que el presupuesto es mucho más grande y han podido desatar todas sus fantasías. Y es que otra cosa no, pero la acción comienza muy rápido y aunque tengamos descansos en los que vemos la situación humana y como he comentado, las distintas estrategias que vamos viendo. Y es que al final tienen que pensar mucho como lograr acabar con la nueva catástrofe que les llega de golpe y porrazo. Y para ello trabajan junto a los Estados Unidos. Aunque muchos de estos planes fallen.

También conocemos el gran odio que muchos japoneses albergaban hacia Estados Unidos después de la bomba atómica de mano del personaje de Kanji Murakami (Min Tanaka), con una escena espectacular y muy loca.

Efectos especiales y futuros premios

Al salir de la película me quedé con la ilusión de volver a ver a estos locos en la gala de los Oscar ganando de nuevo. Si, lo sé, esta vez el mérito no sería tan grande, ya que tienen bastante más presupuesto que en la primera. Pero es tan espectacular el diseño de Godzilla, la realidad de el monstruo y como se mueve. Si que es cierto, que los efectos especiales se les da de maravilla, pero, madre mía con los cromas. Hay dos escenas en las que nuestros protagonistas van en moto que es un poco clamoroso. Pero bueno, se les perdona por todo lo demás.

Aun así, le daría un montón de premios por todo lo que aparece en la película. Y es que aunque ya se filtró en su día la sorpresa, no quiero soltarla, porque yo, en mi ingenuidad, no había leído nada acerca de esto y fue emocionante encontrarme con una gran sorpresa por la que les daría de nuevo un nuevo Oscar.

Futura tercera parte

Y es que perfectamente podrían regalarnos una tercera parte. Ya nos dejaron un pequeño regalito al final de la primera parte en la que incluían a humanos con células de Godzilla, y sin duda podrían seguir con ese planteamiento y ver por donde pueden tirar.

No se si está confirmada o no una continuación, pero si que me encantaría que lo hiciesen. Creo que el mundo de Godzilla y los distintos kaiju puede dar para mucho y sobre todo con historias tan logradas y con monstruos tan bien hechos.

Ficha de Godzilla Minus Zero

Estreno en España: 6 de noviembre de 2026. Título original: Gojira Mainasu Zero. Duración: 135 min. País: Japón. Dirección Takashi Yamazaki. Guion: Takashi Yamazaki.  Música: Naoki Sato. Fotografía. Kôzô Shibasaki. Reparto principal Ryunosuke Kamiki, Minami Hamabe, Miou Tanaka, Jun Kunimura, Yuki Yamada, Sakura Andô, Masami Nagasawa, Munetaka Aoki, Hidetaka Yoshioka, Kuranosuke Sasaki, Min Tanaka. Producción: TOHO, Robot Communications Inc.. Distribución: Piece of Magic Entertainment. Género: Fantástico. Web oficial.

Crítica: ‘Vital’

Una nueva autopsia de una civilización anatómicamente fallida

Hay algo profundamente perturbador en asumir que el cuerpo humano puede convertirse en una mercancía. Sí, esto en España nunca deja de sonar extraño y esperemos que así siga siendo. Que un riñón, un hígado o cualquier otro órgano tenga un precio y que la supervivencia de una persona dependa de cómo sea de abultada su cartera es algo normal en muchos países. Esta es una realidad que Amir Zargara utiliza como punto de partida para ‘Vital’, un cortometraje de apenas catorce minutos que consigue plantear un dilema moral de enorme calado en diversos puntos del planeta y de nuestra “civilización”.

La historia de este corto que actualmente está en la carrera hacia el Oscar transcurre entre dos realidades aparentemente alejadas. En Irán, Fereshteh (Mahtab Servati) es una madre que contempla vender sus propios órganos para conseguir el dinero necesario para salvar a su hija enferma. En Estados Unidos, un médico (Reza Akhlaghirad) se enfrenta a una situación igualmente desesperada: necesita encontrar una solución para salvar a su hija y termina ante un conflicto ético relacionado con el comercio de órganos. Dos padres, dos sistemas sanitarios y una misma angustia. Porque cuando la vida de un hijo está en juego, las fronteras geográficas y morales parecen no existir.

Zargara parte de una experiencia personal para construir esta historia. Según ha explicado el propio cineasta, la idea nació de un recuerdo de su infancia en Irán, cuando supo que un conocido de su familia intentaba comprar un riñón para su madre. Una anécdota que no llegó a comprender del todo entonces, pero que permaneció en su memoria hasta convertirse en el germen de este proyecto. El director, iraní-canadiense y familiarizado con ambas sociedades, utiliza esa perspectiva para confrontar dos modelos radicalmente distintos de afrontar un mismo problema.

La carnicería como metáfora de una sociedad enferma

Y es que Irán es el único país que cuenta con un sistema legal de compensación económica por la donación de riñones en vida. En Estados Unidos, por el contrario, la compraventa de órganos está prohibida, pero eso no significa que el acceso a un trasplante esté libre de obstáculos. La escasez de donantes, las listas de espera y las desigualdades económicas dibujan otro escenario igualmente angustioso.

Uno de los elementos visuales más interesantes del cortometraje es el trabajo de Fereshteh en una carnicería. Existe una correspondencia incómoda entre su oficio y aquello en lo que está a punto de convertirse su propio cuerpo: materia susceptible de ser troceada, vendida y aprovechada por partes. La comparación resulta especialmente cruel porque mientras ella limpia los restos de otros animales, empieza a contemplar cómo desprenderse de una parte de sí misma para mantener con vida a su hija. Es un paralelismo que Zargara maneja con bastante inteligencia, sin necesidad de subrayarlo mediante grandes discursos.

Hay, además, una curiosidad de producción que refuerza esta idea de dualidad: aunque la narración nos sitúa en Irán y Estados Unidos, el cortometraje se rodó íntegramente en Estambul, utilizando la ciudad turca para representar ambos espacios. Una decisión que encaja con la intención de acercar dos sociedades que, pese a sus diferencias, comparten una misma problemática.

El privilegio de poder sobrevivir o salvar

Lo verdaderamente escandaloso de ‘Vital’ es que existan países donde se permita poner precio a los órganos humanos y que, al mismo tiempo, haya naciones consideradas desarrolladas donde recibir un tratamiento médico o acceder a un trasplante pueda convertirse en una auténtica ruina económica. No se trata de equiparar ambos modelos, sino de señalar cómo en pleno siglo XXI el dinero termina condicionando algo tan elemental como el derecho a vivir.

El cortometraje también habla de los privilegios. No todos partimos de las mismas condiciones, ni siquiera cuando nos enfrentamos a una desgracia semejante. La desesperación puede ser universal, pero los recursos para combatirla no lo son. Y ahí reside buena parte de la fuerza de la propuesta: no juzga con facilidad a sus personajes ni pretende ofrecer respuestas cómodas. Los coloca ante decisiones terribles y deja que sea el espectador quien se pregunte hasta dónde llegaría por salvar a alguien a quien quiere.

Es inevitable contemplar esta historia desde España y valorar lo que tenemos. Una sanidad pública y universal que, pese a sus carencias, la deriva hacia lo privado en los últimos años y los problemas de gestión, sigue siendo uno de los pilares fundamentales de nuestra sociedad. También resulta inevitable sentir cierta inquietud ante el progresivo deterioro de un sistema que durante décadas hemos considerado motivo de orgullo y que no deberíamos dar por garantizado.

‘Vital’ es un cortometraje contundente, con una metáfora visual muy bien encontrada y una premisa que incomoda precisamente porque está demasiado cerca de nuestra realidad. Al final, la pregunta que deja en el aire no es cuánto vale un órgano, sino cuánto hemos permitido que valga una vida. Y, sobre todo, quién puede permitirse pagar por ella.

Ficha de ‘Vital’

Estreno en España: por determinar. Título original: Vital. Duración: 14 min. País: Canadá, Irán, Turquía. Dirección: Amir Zargara. Guion: Gabe Berry, Amir Zargara. Música: Kamyar Behbahani. Fotografía: Jelan Maxwell. Reparto principal: Mahtab Servati, Reza Akhlaghirad, Hossein Soleimani, Tahereh Baigy, Shoale Shahbazi, Narshin Tahamtan, Delyar Chavoshi, Rastin Paknahad. Producción: Zargara Productions. Distribución: por determinar. Género: drama. Web oficial.