‘Bad Haircut’ conquista PUFA 2026 y Jorge Guerricaechevarría recibe el Premio de Honor

‘Bad Haircut’ se alza con el máximo galardón del festival

El Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Valladolid (PUFA – Pucela Fantástica) ha puesto el broche final a su tercera edición anunciando un palmarés que confirma la diversidad y calidad de las propuestas proyectadas durante toda la semana. La gran vencedora ha sido ‘Bad Haircut’, del cineasta estadounidense Kyle Misak, que se ha alzado con el Premio a la Mejor Película de la Sección Oficial.

El jurado ha destacado la capacidad de la película para combinar con equilibrio el humor, la tensión y el terror, además de valorar especialmente la fuerza de sus interpretaciones, la personalidad de su puesta en escena y una dirección que mantiene el interés del espectador hasta el desenlace.

Con este reconocimiento, ‘Bad Haircut’ se convierte en el gran nombre propio de una edición que ha reunido en Valladolid algunas de las propuestas más interesantes del cine fantástico internacional.

Natalie Erika James, mejor dirección por ‘Insaciable’

El premio a la Mejor Dirección ha recaído en la realizadora australiana Natalie Erika James por ‘Insaciable (Saccharine)’, una producción que utiliza los códigos del body horror para reflexionar sobre la obsesión contemporánea por la belleza y la perfección física.

El jurado ha reconocido la originalidad de su propuesta visual, el contraste entre una estética luminosa y un relato profundamente inquietante, así como la complejidad emocional con la que construye el conflicto de su protagonista.

Además, la película indonesia ‘Janur Ireng’, dirigida por Kimo Stamboel, recibió una mención especial por su creatividad visual, mientras que el Premio del Público fue para ‘Appofeniacs’, del estadounidense Chris Marrs Piliero.

‘Yesterday Island’ triunfa en la sección Aquelarres

La sección Aquelarres, dedicada a las propuestas más arriesgadas e innovadoras del cine fantástico, reconoció como Mejor Película a ‘Yesterday Island’, dirigida por el australiano Sam Voutas.

La obra, que mezcla ciencia ficción y comedia mediante un ingenioso bucle temporal, fue una de las producciones más comentadas del certamen y sumó además el nuevo Premio Panic House – #ConUnPack, convirtiéndose en uno de los grandes triunfadores del festival.

Por su parte, la japonesa ‘Grand Ciel (The Site)’, de Akihiro Hata, recibió una mención especial del jurado.

‘Los murciélagos han abandonado el campanario’, mejor cortometraje

En el apartado dedicado al cortometraje, el premio principal fue para ‘Los murciélagos han abandonado el campanario’, dirigido por Alfonso Bernal y Manuel Bernal.

El jurado elogió especialmente su imaginativa puesta en escena, la construcción de unos personajes llenos de personalidad y un tratamiento visual capaz de crear un universo fantástico con gran carga poética.

La mención especial recayó en ‘Época de plagas’, de Gabriela Calvache, mientras que el público distinguió a ‘El fantasma de la quinta’, de James A. Castillo.

Otro de los premios especiales fue el FUNDOS Jóvenes Talentos, concedido a la actriz australiana Mavournee Hazel por su trabajo en ‘Cruel Hands’.

Jorge Guerricaechevarría recibe el Premio PUFA de Honor

Uno de los momentos más emotivos de la gala fue la entrega del Premio PUFA de Honor al guionista Jorge Guerricaechevarría, uno de los escritores más importantes del cine español contemporáneo.

Autor de clásicos como El día de la bestia, La comunidad, Celda 211, El Niño, Las leyes de la frontera, Hermana muerte o la serie 30 monedas, Guerricaechevarría ha desarrollado una carrera fundamental junto a directores como Álex de la Iglesia, Daniel Monzón, Pedro Almodóvar, Paco Plaza o Daniel Calparsoro, dejando una huella decisiva en el fantástico, el thriller y el cine de género español.

‘El ritual de Lily’ despide una edición que sigue creciendo

La clausura del festival se completó con la proyección de ‘El ritual de Lily’, segundo largometraje de Manu Herrera, presentado por el propio director junto a parte de su reparto.

Ambientada a finales del siglo XX, la película propone una historia de brujería, cultos y terror sobrenatural donde el folclore, los efectos prácticos y las relaciones de poder se combinan para ofrecer una propuesta que despertó un notable interés entre los asistentes.

Durante ocho jornadas, PUFA ha programado 26 largometrajes, 27 cortometrajes y 19 estrenos internacionales, incluyendo dos premieres mundiales, seis europeas y once españolas. A ello se han sumado encuentros con cineastas, exposiciones, actividades paralelas y homenajes que consolidan al certamen vallisoletano como una de las citas emergentes más importantes del cine fantástico en nuestro país.

Crítica: ‘Posesión infernal: en llamas’

En qué plataforma ver Posesión infernal: en llamas

Uno pide irse de spa tras este baño de tensión, sangre y dolor

La franquicia ‘Posesión Infernal’ hace tiempo que dejó de competir por quién provoca más miedo. Su verdadera batalla consiste en descubrir hasta dónde puede llevar el sufrimiento físico de sus personajes sin perder esa sonrisa macabra que acompaña al espectador. Con ‘Posesión Infernal: En llamas’, Sébastien Vanicek entiende perfectamente cuál es el juego y entrega una película que apenas concede un segundo para recuperar el aliento.

Eso sí, conviene avisarlo desde el principio. Quienes no estén familiarizados con la saga, o quienes no disfruten del terror más sangriento, probablemente encuentren esta propuesta excesiva. Aquí no hay medias tintas. Cada muerte busca superar a la anterior mediante una sucesión de mutilaciones, heridas imposibles y un gore recreado con todo lujo de detalles. Si en ‘Posesión Infernal: El despertar’ muchos todavía recuerdan la escena del rallador de queso, esta nueva entrega convierte aquella secuencia casi en una anécdota. Es una película muy burra, extremadamente física y construida para hacer que el espectador sienta dolor simplemente contemplando lo que ocurre en pantalla. Y  sé que el director no buscaba el gore por el gore, pero le ha saldo eso.

No es casualidad y el director es víctima de sus propias intenciones. El propio Vanicek explicó durante el desarrollo del proyecto que pretendía crear una experiencia tan visceral que el público saliera del cine completamente agotado. Y, desde luego, cumple su promesa. Cuando terminan los créditos, tras tanta tensión, sangre y dolor, uno siente que necesita más un spa que una secuela. Precisamente por eso merece la pena quedarse sentado en la butaca, porque hay una escena a mitad de los créditos y otra al final que conectan con el pasado y el posible futuro de la franquicia.

Aparcando ‘Vermin’ y para saciar al fan de ‘Posesión infernal’

Quien disfrutara con ‘Vermin’ quizá espere encontrar aquí aquella sensación de angustia constante que convertía las arañas en una auténtica pesadilla. Sin embargo, Vanicek no consigue transmitir el mismo nivel de terror psicológico ni de agobio o nerviosismo. También es verdad que la propia identidad de ‘Posesión Infernal’ nunca ha residido únicamente en el miedo. La saga siempre ha preferido sorprender con nuevas barbaridades antes que con simples sobresaltos.

En ese sentido, el director francés demuestra haber entendido perfectamente el legado recibido. Sam Raimi eligió personalmente a Vanicek tras quedar impresionado con su anterior trabajo, mientras Bruce Campbell continúa implicado como productor ejecutivo, una presencia que además va mucho más allá del apartado industrial gracias a varios guiños dirigidos directamente a los seguidores más veteranos.

También resulta simpático que el realizador deje pequeñas pinceladas de su procedencia, tanto mediante algunos apuntes musicales como con la elección de un actor que repite con él tras ‘Vermin’ y el fichaje de Souheila Yacoub como protagonista. La actriz suiza, muy vinculada al cine francés gracias a trabajos como ‘Climax’ o la serie ‘No Man’s Land’, aporta una intensidad física que encaja perfectamente con el tono del filme.

Más sangre que mitología, pero un entretenimiento salvaje para los fans

Personalmente, sigo inclinándome hacia la segunda entrega lanzada tras el remake de 2013. Me pareció una película que encontraba un mejor equilibrio entre el espectáculo gore y una historia capaz de sostenerse por sí misma. En ‘Posesión Infernal: En llamas’ el componente familiar vuelve a ocupar buena parte del relato, aunque en esta ocasión el argumento existe principalmente para enlazar una brutalidad con la siguiente.

Quizá por eso se echa de menos una mayor expansión de algunos elementos del universo de la saga, especialmente todo lo relacionado con el círculo de hombres sabios o la mitología kandariana, aspectos que aparecen apuntados pero nunca desarrollados con la profundidad que muchos aficionados agradecerían.

También resulta curioso cómo Vanicek juega deliberadamente con las expectativas del público. En un par de ocasiones parece que va a repetir dos de los momentos más icónicos de la franquicia: la pronunciación de las palabras de invocación y el inevitable protagonismo de la motosierra durante el clímax. Sin embargo, introduce pequeñas fintas cargadas de humor autoconsciente que funcionan bastante bien precisamente porque saben que el espectador espera esos instantes. Rebeldía de autor, supongo.

Eso no impide que el filme caiga en algunos tópicos muy vistos dentro del género. La acción vuelve a desarrollarse prácticamente en una casa decrépita, reaparece el recurso del perro para generar inquietud y tampoco falta ese personaje construido con todos los clichés posibles de la depresión (uñas oscuras, pelo teñido y sudadera con capucha incluida). También repite algunos recursos que hemos visto en ‘La Momia de Lee Cronin’, que se supone que está dentro de este universo, pero aún no llega la ansiada conexión.

Pero cuando uno entra en ‘Posesión Infernal: En llamas’ sabe exactamente qué viene a buscar. Y la película cumple con creces. Es grotescamente divertida, tremendamente salvaje y probablemente una de las entregas más extremas de toda la franquicia. Puede discutirse si supera o no sus predecesoras, pero cuesta negar que Vanicek ha firmado una experiencia tan agotadora como memorable para cualquier amante del horror más descarnado.

Ficha de ‘Posesión infernal: en llamas’

Estreno en España: 17 de julio de 2026. Título original: Evil Dead Burn. Duración: 110 min. País: EE.UU. Dirección: Sébastien Vanicek. Guion: Sébastien Vanicek, Florent Bernard. Música: Xavier Caux, Douglas Cavanna, Double Danger. Fotografía: Philip Lozano. Reparto principal: Souheila Yacoub, Tandi Wright, Hunter Doohan y Luciane Buchanan. Producción: Ghost House Pictures, New Line Cinema, New Zealand Film Commission, Ontario Creates, Screen Gems, Warner Bros. Distribución: Sony Pictures. Género: terror. Web oficial