Crítica de la segunda temporada de ‘Avatar. La leyenda de Aang’

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La fuerza de la amistad lograra encaminar a Aang

Qué ganas tenía de poder hablaros de la segunda temporada de ‘Avatar: La leyenda de Aang’. Y es que como fan de la serie de animación, admito que estoy disfrutando como una enana este nuevo live action que llega a Netflix este 25 de junio de 2026.

Ya os comenté en su día que la primera temporada era una maravilla para los fans y sin duda un gran descubrimiento para los nuevos espectadores. Y sigo con la misma opinión y es que sin duda se nota mucho el cariño con el que tratan esta historia.

Nuevos compañeros de viaje y mucha más acción

Después de una pequeña batalla ganada, seguimos a Aang, Katara y Sokka camino hacia Ba Sing Se, hogar del Rey de la Tierra. En su viaje se encuentran a Toph, una joven invidente maestra de Tierra que se va a convertir en la maestra de nuestro héroe. Juntos tendrán que lidiar para que la Nación del Fuego no llegue a las imponentes murallas de la Ba Sing Se.

Admito que toda esta parte en la serie de animación me encanta y han logrado condensarla muy bien y contar todo con bastante detalle. Como siempre, está adaptado y hay algún detalle que se escapa, pero para puristas de la serie de animación. Me ha parecido una temporada bastante buena, llena de acción, con muchos conflictos entre los personajes que solo la amistad logrará calma.

Al final, ‘Avatar: La leyenda de Aang’, trata también el tema de la amistad, de como el Avatar, además de intentar salvar el mundo, debe darse cuenta de lo importante que no es hacerlo solo. De que los compañeros que le acompañan son de gran importancia y que todas las personas que aparecen durante este viaje son importantes para aprender. Ya sean cosas buenas o malas, pero el aprendizaje es importantísimo para lograr su objetivo.

Un casting perfecto para una adaptación impecable

Sin duda, el casting es tremendamente bueno. Gordon Cormier, el encargado de dar vida a Aang, ha crecido, pero esto podría ser un error en otro tipo de historias, pero aquí sabemos que está pasando el tiempo. Los viajes no se hacen en 4 días, pese a que vayan montados en Appa.

Kiawenttio, Ian Ousley, Dallas Liu y Paul Sun-Hyung Lee, Katara, Sokka, Zuko y El tío Iroh, respectivamente, van evolucionando, también crecen, pero no de manera física, sino psíquica. Cada uno va viendo que camino escoger y como quiere seguirlo.

Miyako, es la encargada de dar vida a Toph Beifong, un personaje que me encanta. Sin duda es de mis favoritas. Y la actriz logra adentrarse en el alma del personaje y hacerlo suyo. Me gusta mucho, además es de los mejores caracterizados, con ese peinado tan complejo que tiene el personaje. Y su personalidad arrolladora, la clava desde el minuto uno.

Quizás, al menos en mi opinión, el fallo de casting o más bien, a la hora de darle vida, es el casting de Azula. No creo que la actriz (Elizabeth Yu) sea mala, si no más bien, creo que es la dirección de este personaje. Lo dicho, siendo fan de la serie, creo que Azula debería estar un poco más loca, aquí la veo menos perturbada de lo habitual. Se que es en la siguiente temporada donde ya todo se magnifíca, pero aun así, creo que la evolución debería de comenzarse a ver en esta. Pero, quizás haya que esperar un poquito más para verla en todo su esplendor.

Un conjunto de buen trabajo en todos los ámbitos

Y con esto me refiero a que la producción de la serie es fascinante. Uno de sus puntos fuertes es el CGI que me parece algo digno de mencionar. La escena de la serpiente marina es increíble y por supuesto las luchas entre todos ellos, con los diferentes elementos están muy bien trabajadas.

Y ya no solo a este nivel técnico, sino también todo el conjunto de maquillaje, vestuario, localizaciones, están tan estudiadas y nos lleva directamente a los escenarios de la serie de animación.

Conclusiones

Estoy deseando que llegue el desenlace de la serie, no porque quiero que termine, todo lo contrario, pero si que me encantaría que después de esto, se metan en la serie de ‘La leyenda de Korra’ y poder seguir con este mundo que tanto me gusta. ‘Avatar. La leyenda de Aang’ me parece una gran adaptación, una gran nueva serie para quien no conoce la serie de animación y todo su conjunto me parece perfecto. La tercera temporada sin duda va a ser apoteósica y solo puedo recomendaros la serie de animación y por supuesto ‘La leyenda de Korra’.

Crítica: ‘Nino’

En qué plataforma ver Nino

La fragilidad de una juventud que se cree inmortal

La ópera prima de Pauline Loquès parte de una premisa sencilla y devastadora. Nino acaba de cumplir 29 años cuando recibe una noticia que altera por completo el mapa de su existencia: padece un cáncer de garganta derivado de una infección por virus del papiloma humano que nunca fue tratada. A partir de ese momento, el protagonista dispone de apenas unos días antes de iniciar el tratamiento médico, una semana suspendida en el tiempo durante la que intenta reconectar con las personas importantes de su vida.

Loquès construye la película como una deriva emocional por las calles de París, siguiendo a un personaje incapaz de asimilar completamente lo que le está ocurriendo. La película está llena de una angustia existencial tratada con sensibilidad contemporánea. Aquí no encontramos grandes discursos sobre la muerte, sino conversaciones aparentemente cotidianas que terminan derivando hacia cuestiones metafísicas: qué hemos hecho con nuestra vida, qué quedará de quienes fuimos y qué sentido tiene proyectar un futuro cuando este acaba de volverse incierto.

La elección de la enfermedad no es aleatoria. Que el detonante sea un cáncer relacionado con el virus del papiloma humano no resulta gratuito. En una época en la que buena parte de la juventud parece escasamente concienciada sobre las enfermedades de transmisión sexual y donde la pornografía de Internet condiciona cada vez más la percepción de la sexualidad, resulta pertinente que una película recuerde que determinadas consecuencias siguen existiendo. Sin caer en el discurso moralizante, ‘Nino’ introduce una reflexión necesaria sobre la vulnerabilidad del cuerpo y sobre la falsa sensación de invulnerabilidad que acompaña a muchos jóvenes adultos.

Entre el realismo emocional y el exceso dramático

La interpretación de Théodore Pellerin sostiene prácticamente todo el recorrido narrativo. Su Nino es un hombre paralizado por el impacto de la noticia, incapaz de comunicarla con claridad a quienes le rodean. El actor trabaja desde los gestos mínimos y las vacilaciones, componiendo un personaje que parece vivir permanentemente unos segundos por detrás de la realidad.

Sin embargo, la película no siempre encuentra el equilibrio adecuado entre contención y acumulación dramática. En medio de ese recorrido de reencuentros y confesiones, uno de los conocidos de Nino atraviesa también un problema médico importante. Es aquí donde el relato empieza a mostrar ciertas costuras. Lo que hasta entonces funcionaba como una observación sensible de la fragilidad humana adquiere por momentos un tono excesivo. Como suele decirse, parece que alguien pone un circo y le crecen los enanos. La película resulta más poderosa cuando se limita a observar que cuando intenta subrayar el sufrimiento.

Un retrato generacional cercano a Zerocalcare, pero sin humor

Más allá del cáncer o de la cercanía de la muerte, ‘Nino’ acaba siendo un retrato bastante preciso de la juventud contemporánea. Los personajes viven rodeados de amigos, mensajes y conexiones permanentes, pero les cuesta enormemente comunicarse de verdad. Hablan mucho y expresan poco. Están presentes físicamente, aunque emocionalmente parezcan ausentes.

En ese sentido, el filme recuerda bastante a los trabajos de Zerocalcare, aunque desprovistos de sus mecanismos humorísticos. Existe la misma mirada sobre una generación marcada por la incertidumbre, la precariedad emocional y la dificultad para construir vínculos sólidos. La diferencia es que Loquès elimina casi cualquier válvula de escape cómica y apuesta por una sensibilidad más melancólica.

La directora demuestra además una notable capacidad para capturar la ciudad como estado mental. París aparece como un espacio de tránsito donde cada encuentro casual puede convertirse en una pequeña revelación. La cámara acompaña a Nino en su búsqueda de respuestas sabiendo que probablemente no las encontrará.

Ficha de ‘Nino’

Estreno en España: 26 de junio de 2026. Título original: Nino. Duración: 96 min. País: Francia. Dirección: Pauline Loquès. Guion: Pauline Loquès, Maude Ameline. Fotografía: Lucie Baudinaud. Reparto principal: Théodore Pellerin, William Lebghil, Salomé Dewaels, Jeanne Balibar. Producción: Blue Monday, France 2 Cinéma, Ciné+OCS, Disney+, France Télévisions, CNC, La Région Île-de-France, Distribución: Surtsey Films. Género: drama. Web oficial.