Crítica: ‘La Plaga’

En qué plataforma ver La Plaga

 Una cinta muy cruda, real y demasiado actual

Después de que causase furor en Cannes 2025, donde se presentó en la sección Un Certain Regard, ganadora a Mejor Reparto Masculino en el Festival de Sitges 2025 y también ganadora de DGA Award a Mejor dirección Revelación, llega la ópera prima de Charlie Polinger, ‘La Plaga’.

Una película demasiado actual que a más de uno le pondrá los pelos de punta. Terror realista, donde el bullying es el gran protagonista.

La Peste, la plaga, todo es lo mismo

Nos vamos a un campamento de waterpolo, ¡Bien!, felicidad y jolgorio. Todo sería así, si no fuese porque para Ben va a ser un maldito infierno desde el principio. Todos los niños que ahí allí se conocen, el es el nuevo y por alguna sinrazón comienzan a acosarle, a decir que tiene La Plaga y no querer acercarse a él por ser contagioso.

La historia es dura, sobre todo cuando todos hemos visto desde los ojos infantiles este tipo de situaciones. Cuando se jugaba a La Peste y te tocaba ser el apestado, te quedabas todo el día en el recreo solo/a y sin que nadie quisiese acercarse. Si que es cierto, que quizás en mi experiencia era un juego real en el que todos éramos cómplices, todos pasábamos por ese momento porque era un juego, y si incomodaba, o nuestro amigo/a se sentía mal el juego se terminaba. Aun así, ahora visto con ojos de adulto, me parece terrible un juego así, en el que durante un día, estabas solo/a.

En ‘La Plaga’ lo vemos en una escala bastante más grande y es que solo es una persona que no es capaz de defenderse, todos van a por el y todos le ignoran o huyen para no coger su “enfermedad”. El problema viene cuando la ansiedad decide actuar sobre el cuero de Ben y le aparecen unas extrañas manchas.

Dureza y realidad

Creo que la película muestra una realidad demasiado cruel y que se ha ido de las manos a mucha gente. En ‘La Plaga’, vemos como los monitores, esos adultos en los que todo niño confía, no son capaces de parar nada. Bajo palabras como ‘son cosas de niños’, ‘te tienes que defender’ o cosas que hemos escuchado todos, vamos viendo, como dejan que un montón de “matones” maltraten a un chaval débil y logren desquiciarlo.

‘La Plaga’ es dura, la verdad que lo pasas mal viéndola y la veo muy necesaria para que la gente, padres, monitores, profesores, se den cuenta de que no son cosas de niños, de que esto se les puede ir de madre y hacer que los traumas queden para siempre en ese futuro adulto/a y realmente sea demasiado tarde.

Charlie Polinger, dirige y escribe esta historia terrorífica que sin duda no sería nada si no fuese por el pedazo reparto de chavales que tiene. Rebecca Dealy, encargada del casting de actores, sin duda hizo un trabajazo y logró encontrar a unos actorazos. Everett Blunck con su delicadeza, nos muestra con los movimientos de su cuerpo, los gestos de su cara todo el estrés y ansiedad que tiene Ben cuando llegan sus compañeros. Kayo Martin logra que le odiemos, un personaje que sin duda borda, este papel le dio el Independent Spirit Award a Mejor Interpretación Revelación, sin duda merecida.

Terror realista

Recuerdo cuando vi la película en el Sitges Festival de 2025, me llevé un poco de chasco, porque yo me esperaba una película con elementos fantásticos. Me encontré una realidad cruda y difícil de asimilar en ese momento. Pero sin duda ‘La Plaga’ es una película de terror, como he dicho, muy real y por desgracia demasiado actual.

 Ficha de la película

Estreno en España: 30 de abril de 2026. Título original: The Plague. Duración: 95 min. País: Australia. Dirección: Charlie Polinger. Guion: Charlie Polinger. Música: Johan Lenox. Fotografía: Steven Breckon. Reparto principal: Everett Blunck, Jayo Martin, Kenny Rasmussen, Lucas Adler, Caden Burris, Elliott Heffernan, Lennox Espy, Joel Edgerton, Kolton Lee. Producción: Spooky Pictures, Imagenation Abu Dhabi FZ, The Space Program. Distribución: Youplanet. Género: Drama. Web oficial: https://youplanetdistribution.com/movie/la-plaga/

Crítica: ‘Resurrection’

En qué plataforma ver Resurrection

Un ejercicio de estilo entre lo hipnótico y lo inaccesible

‘Resurrection’ confirma que Bi Gan es uno de los cineastas más singulares del panorama contemporáneo, heredero espiritual de corrientes donde lo narrativo cede terreno a lo sensorial. Su propuesta se inscribe en ese cine chino emergente, experimental y en constante mutación, donde la imagen no ilustra una historia, sino que construye una experiencia.

Aquí, el director vuelve a demostrar su extraordinario dominio del lenguaje visual. La cámara se desliza con fluidez mágica, conectando espacios que parecen existir más en la mente que en una geografía concreta. Queda patente que tiene una altísima capacidad para crear espacios oníricos y de hacer que nos perdamos por ellos. Al fin y al cabo ha hecho de sus grabaciones con complejas coreografías de cámara y largas tomas una seña de identidad del director.

Sin embargo, ‘Resurrection’ lleva esa apuesta un paso más allá (o más adentro). La película no solo abandona la estructura clásica: la desintegra. Lo que propone es un galimatías intencionado (un caos estructural deliberado), donde las transiciones funcionan como en un sueño: cambias de escenario, de tono e incluso de género sin lógica aparente, pero con una extraña sensación de continuidad emocional.

Ese es, a la vez, su mayor acierto y su principal barrera. Bi Gan sabe perfectamente lo que hace, se percibe una clara intencionalidad, pero no siempre consigue que el espectador pueda seguirle sin perderse. La experiencia puede resultar fascinante o frustrante dependiendo de la disposición con la que se afronte.

Del expresionismo pasando por el cine negro hasta un romance vampírico contemporáneo

Uno de los aspectos más estimulantes de ‘Resurrection’ es su capacidad para mutar constantemente de registro. La película transita por diferentes estilos cinematográficos como si fueran capas de una misma conciencia. Hay momentos donde el expresionismo domina la puesta en escena (luces imposibles, sombras que parecen tener vida propia e incluso ausencia de sonido en los diálogos). En otros casos el relato adopta códigos del cine negro (figuras errantes, atmósferas densas, personajes taciturnos). Y de forma inesperada se desliza hacia un tipo de romance vampírico propio del cine contemporáneo más estilizado y juvenil.

Lejos de ser un collage arbitrario, esta mezcla responde a una lógica interna muy concreta: la del recuerdo y el sueño (y no me refiero a la siesta que se ha echado alguno en la sala en la que he visto ‘Resurrection’). Como bien sabréis, la memoria no es lineal y a veces ni coherente. Bi Gan la entiende como un cúmulo de información acumulativo, caótico y profundamente subjetivo. Para traducir todo esto el director recurre al lenguaje cinematográfico.

En este sentido, la película dialoga con tradiciones autorales cercanas a Andrei Tarkovsky o a propuestas tan raras y actuales como el ‘Valley of the gods’ de Lech Majewski. En esas proyecciones el cine se convierte en una herramienta para explorar estados de conciencia más que relatos convencionales.

Metacine, memoria y bucles oníricos

Si hay una idea que articula ‘Resurrection’ es la del bucle. Pero no un bucle temporal al uso, sino uno profundamente ligado al ámbito onírico y a la memoria. Los personajes no parecen repetir eventos: parecen atrapados en sensaciones, en ecos emocionales que se reconfiguran constantemente.

La película recurre para ello al metacine y al experimentalismo más puro. Hay momentos en los que el propio acto de filmar o de mirar se convierte en tema, como si Bi Gan quisiera recordarnos que el cine y los sueños no son más que un constructo que nosotros mismos creamos.

La “resurrección” del título no debe entenderse en términos literales. No hay aquí una vuelta a la vida en sentido físico, sino una reactivación de lo vivido: recuerdos que resurgen, emociones que se niegan a desaparecer, imágenes que persisten aunque ya no exista su origen.

El resultado es una obra que busca encerrar al espectador en ese mismo bucle (y lo consigue, aunque no siempre de forma cómoda ni entretenida). Es cine de sensaciones, de atmósferas, de intuiciones. Un tipo de propuesta que exige más de lo habitual, pero que también ofrece una experiencia difícil de encontrar en el cine más convencional.

Ficha de ‘Resurrection’

Estreno en España: 30 de abril de 2026. Título original: Kuang ye shi dai. Duración: 160 min. País: China. Dirección: Bi Gan. Guion: Bi Gan. Música: M83. Fotografía: Dong Jingsong. Reparto principal: Tang Wei, Huang Jue, Sylvia Chang, Lee Hong-chi. Producción: Huace Pictures, Dangmai Films, CG Cinéma, Arte France Cinéma, Obluda Films. Distribución: Mader Films, Filmin. Género: ciencia ficción, drama. Web oficial.