Crítica: ‘La trama fenicia’

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Sinopsis

La historia de una familia y de un negocio familiar.

Crítica

Un cuento de millonarios con sabor a sátira vintage y cartoon

Wes Anderson regresa con ‘La trama fenicia (The Phoenician Scheme)’, una comedia negra que, sin abandonar su estilo característico, se aventura en terrenos menos explorados por el cineasta. Ambientada en la ficticia nación de Fenicia durante la década de 1950, la película sigue a Zsa-zsa Korda (Benicio del Toro), un magnate europeo de moral ambigua, que busca convertir a su hija, la monja Liesl (Mia Threapleton), en su heredera. A medida que se enfrentan a amenazas de rivales industriales y asesinos, su relación se convierte en el eje emocional de la narrativa.

Es curioso, pues a Anderson siempre le gusta usar ambientes, escenarios y personajes lujosos, pero este filme se alinea, queriendo o no, con opiniones actuales que van en contra del control que ejercen los magnates y ricachones sobre regiones o países enteros. Ahora que más que nunca los multimillonarios están presentes en nuestras vidas y en el devenir de los acontecimientos es fácil encontrar argumentos que relacionen este filme con la realidad. El ejemplo más claro es la escena que comparten los protagonistas con Tom Hanks y Bryan Cranston Coca-Cola y chocolatina en mano respectivamente. Sin embargo, la carrera mercantil que supone ‘La trama fenicia, es para Anderson un salto al vacío por la comedia más disparatada desde la primera escena. Se ha prestado tanto al humor negro y a las chifladuras que eso se impone a cualquier tipo de lectura política o social. Esta nueva propuesta bien podría haber sido proyectada a modo de cartoons y ser un episodio de los Looney Tunes.

Una frase resuena casi desde el principio prevaleciendo en todo lo que le pasa a los protagonistas: “la desgracia es la mejor escuela”. Los personajes de ‘La trama fenicia’ tienen clase y actúan casi como autómatas, moviéndose con precisión y cálculo. Esto responde mucho al estilo de Anderson pero en esta ocasión atiende a una estoicidad asombrosa ante cualquier desafío a la razón o incluso a la integridad. Con ello Anderson y su ejército de amigos nos retan a superar los obstáculos de la vida sea como sea, lo cual, se antoja también como una lección a aplicarse a sí mismo tras el descalabro de ‘Asteroid City’.

Visualmente, la película mantiene las señas de identidad de Anderson: paletas cromáticas pastel cuidadosamente seleccionadas, composiciones simétricas, paneos, travelings y zooms más una meticulosa organización de los elementos en pantalla que siempre satisfacen a los que tenemos TOC. Y eso que no ha contado con su cinematógrafo habitual, Robert D. Yeoman. Aunque es la primera vez que colabora con el director de fotografía Bruno Delbonnel, conocido por su trabajo en ‘Amélie’ y ‘El instante más oscuro’, mantiene esa estética tan icónica que ha hecho imagen de marca, supongo que también tiene mucho que ver el etalonaje en post-producción.

El guion, coescrito por Anderson y Roman Coppola, marca su sexta colaboración y materializa una especie de vaticinio hecho por la mujer de Anderson cuando estos tuvieron a su hija. A través de ese hecho, se adentran en una sátira del capitalismo y la geopolítica, con toques de humor absurdo y referencias a figuras como Zsa Zsa Gabor, que inspiran el nombre del protagonista.

El reparto es coral y potente, con habituales del director como Scarlett Johansson o Tom Hanks, y nuevas incorporaciones como Mia Threapleton y Michael Cera, quien aporta un toque de ingenuidad como un tutor noruego. La química entre los actores y la dirección precisa de Anderson logran equilibrar la excentricidad con momentos de auténtica emoción. Y por fin llega el papel con el que creo que Bill Murray se habrá sentido más identificado que nunca, el de Dios.

‘La trama fenicia’ es una adición sólida al canon de Anderson, que, aunque no revoluciona su estilo, ofrece una experiencia cinematográfica rica en detalles visuales y narrativos. Es una película que, si bien puede no ser la más accesible para todos los públicos, recompensa a aquellos dispuestos a sumergirse en su mundo meticulosamente construido y recupera la mejor versión del director texano.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: The Phoenician Scheme. Duración: 101 min. País: EE.UU. Dirección: Wes Anderson. Guion: Wes Anderson, Roman Coppola. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Bruno Belbonnel. Reparto principal: Benicio del Toro, Mia Threapleton, Michael Cera, Riz Ahmed, Tom Hanks, Bryan Cranston, Mathieu Amalric, Richard Ayoade, Jeffrey Wright, Richard Ayoade, Scarlett Johansson, Benedict Cumberbatch, Rupert Friend, Hope Davis. Producción: American Empirical Pictures, Indian Paintbrush, Focus Features, Studio Babelsberg. Distribución: Universal, Pictures. Género: comedia, suspense. Web oficial: https://www.focusfeatures.com/the-phoenician-scheme/

Crítica: ‘El jockey’

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Sinopsis

Remo Manfredini es una leyenda del turf, pero su conducta excéntrica y autodestructiva comienza a eclipsar su talento. Abril, jocketa y pareja de Remo, espera un hijo suyo y debe decidir entre continuar con su embarazo o seguir corriendo. Ambos corren caballos para Sirena, un empresario obsesionado con el jockey.

Un día Remo sufre un accidente, desaparece del hospital y deambula sin identidad por las calles de la ciudad. Sirena lo quiere vivo o muerto mientras Abril intenta encontrarlo antes de que sea demasiado tarde.

Crítica

Un paseo existencial por la memoria, el éxito y el declive 

Luis Ortega, reconocido por su enfoque audaz y su inclinación hacia lo marginal y lo corrupto con películas como ‘El ángel’, presenta en ‘El jockey’ una obra que desafía las convenciones narrativas tradicionales. Es una cinta que ha sido reconocida internacionalmente, habiendo sido parte de la sección Oficial del Festival de Venecia y galardonada en el Festival de Cine de San Sebastián. Además, fue seleccionada para representar a Argentina en los premios Óscar y Goya.

La película, protagonizada por Nahuel Pérez Biscayart y Úrsula Corberó, se adentra en la vida de Remo Manfredini, un jockey legendario cuya conducta autodestructiva amenaza con fulmimar su carrera y su relación con Abril, su pareja y también jinete. La narrativa de ‘El jockey’ se aleja de los cánones del drama deportivo, el thriller psicológico o el melodrama romántico, construyendo visualmente una atmósfera que fusiona lo grotesco y lo poético. A través de contrastes y una saturación visual deliberada, Ortega convierte la historia en un viaje existencial más que en una redención tradicional. Con estos ingredientes el filme transita desde lo lynchiano a una película de Almodóvar o Eduardo Casanova.

La dirección de fotografía, a cargo de Timo Salminen, habitual colaborador de Aki Kaurismäki, envuelve los ambientes decadentes en los que se desarrolla la historia con una iluminación que los hace parecer sucios y deprimentes, tal y como deben ser según marca el estado mental del protagonista.

La banda sonora es otro de los pilares fundamentales de la película. Ortega otorga a la música un espacio medular en la trama, siendo un elemento clave para la narración. Destacan las canciones ‘Sabor a nada’ o ‘A mí me pasa lo mismo que a usted’, compuestas por Palito Ortega y Dino Ramos, e interpretadas por Palito Ortega, padre del director. A ello hay que sumarle varias escenas extrañas de baile y un cierre al son de Nino Bravo. Estas piezas aportan una capa adicional de melancolía y conexión personal a la obra.

Nahuel Pérez Biscayart ofrece una interpretación contenida pero profunda de Remo, transmitiendo las contradicciones internas de un hombre que ha alcanzado el éxito pero que se encuentra al borde del abismo. Su actuación revela la vulnerabilidad de alguien que se enfrenta a su pasado y a sus propios límites, no a través de diálogos elaborados, sino mediante gestos, silencios que resultan más elocuentes y un curioso deambular. También a través de detalles humorísticos tan negros como absurdos, que retratan la ironía y lo cíclico de la vida.

El elenco secundario, que incluye a Úrsula Corberó, Daniel Giménez Cacho, Osmar Núñez, o Mariana Di Girolamo, entre otros, aporta matices que enriquecen el mundo que Ortega crea, desde lo excéntrico hasta lo íntimo. Sus personajes sirven de contrapunto a Remo, agregando capas de complejidad en una trama que casi evita la linealidad e incluso la realidad.

‘El jockey’ es una obra que combina lo surrealista con lo profundamente humano ofreciéndonos también algunas dosis de suspense. Aunque las maneras de mostrarnos la trama pueden resultar enigmáticas, es una propuesta que invita a la reflexión sobre la identidad, el éxito y la autodestrucción, consolidando a Luis Ortega como una voz abiertamente singular en el cine contemporáneo y más allá de sus fronteras.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: Kill the jockey. Duración: 96 min. País: Argentina, España. Dirección: Luis Ortega. Guion: Luis Ortega, Fabián Casas, Rodolfo Palacios. Música: Sune Wagner. Fotografía: Timo Salminen. Reparto principal: Nahuel Pérez Biscayart, Úrsula Corberó, Daniel Giménez Cacho, Daniel Fanego, Osmar Núñez, Roberto Carnaghi, Luis Ziembrowski, Jorge Prado, Adriana Aguirre, Roly Serrano, Mariana Di Giarolamo. Producción: Rei Pictures, El Despacho, Infinity Hill, Warner Music, Exile Content Studio. Piano, Snowglobe Films, Naya Films, Barraca Productions, Vix, El Estudio. Distribución: Caramel Films. Género: suspense. Web oficial: https://reipictures.com/es/projects/el-jockey/

Crítica: ‘Tela de araña’

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Sinopsis

En los años 70, el director Kim está obsesionado por el deseo de volver a rodar el final de su película recién terminada ‘Cobweb’, pero el caos y la confusión se apoderan del plató con la interferencia de los censores y las quejas de los actores y productores que no pueden entender la reescritura del final. ¿Será Kim capaz de encontrar un camino a través de este caos para cumplir sus ambiciones artísticas y completar su obra maestra?

Crítica

Kim Jee-woon teje su ejercicio de metacine acercándose a ‘Birdman’ o a ‘The Studio’

Con ‘Cobweb (Tela de araña)’, el surcoreano Kim Jee-woon demuestra una vez más su virtuosismo para reinventar géneros y rendir homenaje a la historia del cine sin caer en la nostalgia vacía. El director de títulos tan dispares como ‘El bueno, el malo y el raro’, ‘Encontré al diablo’ o ‘2 hermanas’, se adentra esta vez en el terreno del metacine, entregando una obra tan autoconsciente como lúdica, tan sofisticada en su artificio como entrañable en su fondo humano.

La premisa es sencilla, aunque vertiginosa: Un director veterano, interpretado por el siempre brillante Song Kang-ho (‘Parásitos’, ‘Memories of Murder’), está obsesionado con rehacer el final de su última película, convencido de que una nueva conclusión la convertirá en una obra maestra. Sin embargo, los obstáculos son muchos: la censura surcoreana de los años 70, un equipo que no comparte su entusiasmo, y un sistema de producción que bordea el caos. Así, ‘Tela de araña’ se convierte en una sátira sobre los límites del autor, una reflexión sobre la creación cinematográfica y una comedia negra sobre la frustración artística.

Como en ‘Birdman’ de Iñárritu o ‘¡Ave, César!’ de los hermanos Coen, el relato navega entre el drama de quien desea trascender y el absurdo del sistema que lo contiene. Jee-woon monta una función de múltiples capas: vemos la película dentro de la película, el rodaje de esa película, y los entresijos emocionales de los actores y técnicos que participan en ella. La doble narración —la historia del film ficticio y la del rodaje— genera una tensión dramática bien dosificada, donde el caos del plató se entrelaza con las emociones contenidas del guion que se está filmando. La resolución de ambos relatos, como cabría esperar, ocurre de forma paralela y culmina con una brillante fusión entre realidad y ficción, mostrando la maestría de Kim para estructurar el relato sin perder el control ni ceder al artificio gratuito.

Visualmente, ‘Tela de araña’ es una delicia: su ambientación de los años 70, con decorados que remiten tanto al cine noir como al melodrama clásico coreano, está cuidada al milímetro. La paleta de colores, las texturas del celuloide recreado, y la iluminación tenue que contrasta con los estallidos emocionales de los personajes, construyen un ambiente que es a la vez homenaje y pastiche, celebración y crítica.

Lo más interesante de ‘Tela de araña’ es cómo, sin necesidad de discursos explícitos, lanza dardos sobre la censura institucional, la rigidez de los estudios y la dificultad de innovar cuando se está atrapado en los moldes del pasado. El cine coreano, que lleva años demostrando una madurez imponente, parece haber alcanzado ese punto en que puede mirarse a sí mismo con ironía, afecto y lucidez. Otra prueba de ello es ‘Smugglers’. Y al igual como éxitos recientes, como la serie ‘The Studio’, ‘Tela de araña’ no es solo cine sobre cine: es también una revisión identitaria, un ajuste de cuentas con el legado artístico de un país que hoy domina festivales y taquillas internacionales.

Song Kang-ho brilla como un Quijote del séptimo arte, encarnando con ternura y desesperación a un hombre que lucha contra molinos de celuloide. Su interpretación trasciende el guion, elevando un personaje que podría haber sido caricaturesco a un nivel trágico y conmovedor.

‘Tela de araña’ no es perfecta: su metraje puede sentirse excesivo, su ritmo, por momentos, errático. Pero como los grandes experimentos cinematográficos, su valor reside en el riesgo, en la ambición desmedida y en esa voluntad de hacer arte incluso cuando todo parece en contra. Jee-woon no ha hecho solo una película sobre el cine: ha tejido una compleja red de amor, frustración, obsesión y humor que merece ser explorada con atención.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: Geomijip. Duración: 135 min. País: Corea del Sur. Dirección: Kim Jee-woon. Guion: Shin Yeon-shick. Música: Mowg. Fotografía: Kim Ji-yong. Reparto principal: Song Kang-ho, Lim Soo-jung, Oh Jung-se, Jeon Yeo-been, Krystal Jung, Park Jeong-su. Producción: Barunson Studio, Anthology Studios, Luz y Sonidos. Distribución: Filmin. Género: drama, comedia. Web oficial: https://www.anthology.kr/projects-6

Crítica: ‘Hamburgo’

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Sinopsis

Germán (Jaime Lorente) no es un conductor normal y corriente: es el encargado del traslado de mujeres que trabajan como esclavas en clubes de alterne en la Costa del Sol. Arruinado y completamente perdido, trata de salir adelante trabajando para Cacho (Roger Casamajor), un viejo amigo de la juventud que administra varios de estos locales para una mafia local, hasta que una noche, se encuentra con la oportunidad de dejar todo eso atrás y decide arriesgarse. Lo que parece una ocasión para cambiar de vida le pondrá más en peligro que nunca. Solo le quedará una opción, la misma en la que piensan las chicas que, como Alina (Ioana Bugarin), cada noche lleva de un lado para otro: conseguir escapar.

Crítica

Brillante y sucia en forma, fallida y reiterativa en fondo

El espectador de ‘Hamburgo’ no tarda en ser empujado a una zona incómoda. No hay concesiones. La película arranca con una escena de sexo que, más que excitar o conmover, repugna: cuerpos entrelazados sin afecto, un hombre que paga, una mujer que obedece. Es una transacción desnuda, vacía, que marca el tono de una historia sin consuelo. Desde ese primer plano queda claro que Lino Escalera no pretende envolver al público con una historia amable, sino hundirlo en una atmósfera espesa, pegajosa, donde la prostitución no es solo un contexto, sino el propio lenguaje con el que se articula la narración.

‘Hamburgo’ se mueve entre habitaciones mugrientas, luces de neón sucias y silencios que pesan. La prostitución es aquí algo más que un telón de fondo: es un pantano emocional del que sus personajes no logran salir. Están los habituales: el cliente que llega tarde al remordimiento, la joven atrapada entre el miedo y la esperanza, el proxeneta agazapado y disfrutando en las sombras y el nuevo que encuentra aquí una oportunidad que no acaba de convencerle pero que consiente. También están las redes que todo lo pudren: las mafias, la avaricia, el chantaje emocional. Sin embargo, lo que ‘Hamburgo’ deja entrever es que, en el fondo, todo se reduce a una simple (y trágica) verdad: dos personas que quieren huir de una vida que no eligieron, pero que no encuentran cómo hacerlo.

Ahí está el drama. Y también la gran carencia. Porque pese a su envoltorio impecable, ‘Hamburgo’ se queda corta en lo narrativo. A la película le falta ritmo, le faltan puntos de fuga. Se obstina en una reiteración excesiva, de escenas, de diálogos y de emociones, que termina desgastando el impacto inicial. Cada paso de los personajes es una variación mínima de lo anterior, y aunque esa elección puede responder a una voluntad de subrayar el estancamiento vital, acaba asfixiando la historia más que potenciándola.

La película avanza con lentitud, como si Escalera no quisiera que nada se resolviera. Y aunque esa parsimonia puede encontrar eco en el estado emocional del protagonista, lo cierto es que acaba restando fuerza a la trama. Hay demasiado detenimiento en la inanición del personaje principal, demasiado deleite en lo no dicho, en lo implícito. El guion desgrana con cuentagotas el contexto, pero sin llegar nunca a una revelación contundente.

Eso sí, no todo es fallo. Uno de los grandes aciertos de ‘Hamburgo’ es su textura visual: el uso del Súper 16mm añade una capa de suciedad visual que casa a la perfección con el universo que retrata. No es una estética impostada, sino una pátina que amplifica la mugre emocional de la historia. Y el casting está a la altura del tono exigente del film: Jaime Lorente construye un personaje interiorizado y roto; Ioana Bugarin transmite con la mirada más de lo que muchos diálogos logran decir; Roger Casamajor, pese a una variación de voz en la primera escena dentro de la casa, resulta creíble en su oscuridad.

‘Hamburgo’ es incomoda, remueve y retrata sin pudor la degradación humana. Pero tras su envoltorio denso, áspero y correctamente interpretado, queda la sensación de que el relato se disuelve entre sus propias repeticiones. Quiere decir mucho, pero termina hablando en círculo. Y en ese silencio repetido, se pierde la oportunidad de dejar una huella más profunda.

Ficha de la película

Estreno en España: 30 de mayo de 2025. Título original: Hamburgo. Duración: 113 min. País: España. Dirección: Lino Escalera. Guion: Lino Escalera, Daniel Remón, Roberto Martín Maiztegui. Música: Marius Leftarache. Fotografía: Juana Jiménez. Reparto principal: Jaime Lorente, Roger Casamajor, Ioana Bugarin, Asia Ortega, Mona Martínez, Tamara Casellas, Manolo Caro, Antonio Buil. Producción: Canal Sur Radio y Televisión, Cinelabs Romania, Comunidad de Madrid, Hamburgo la Película, Icónica Producciones, ICAA, Junta de Andalucía, Lolita Producciones Cinematográficas, Netflix, Pecado Films, Tandem Films, Vodafone, Zeta Cinema. Distribución: Filmax. Género: suspense. Web oficial:  https://www.filmax.com/distribucion/hamburgo/294