El bailarín

Crítica: ‘El bailarín’


Sinopsis

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Rusia, 1961. Rudolf Nureyev, el bailarín de ballet más grande de todos los tiempos, viaja por primera vez fuera de la Unión Soviética como miembro de la prestigiosa Kirov Ballet Company. Aunque el KGB sigue de cerca sus pasos y a pesar del gran peligro que conllevaba entonces la deserción, Nureyev huirá tomando una decisión que podría cambiar el curso de su vida para siempre.

Crítica

Para la gran cantidad de armas de que dispone ni se atreve ni conmueve

El bailarínRalph Fiennes ha elegido un libro biográfico de Julie Kavanagh para realizar su tercera película como director. En esta cinta titulada en España como ‘El bailarín’ descubrimos la vida de Rudolf Nureyev, en ocasiones o épocas conocido como «El Cuervo Blanco», título original del filme. Un artista ruso que nació entre las clases más bajas y acabó siendo laureado, una persona que a pesar de comenzar sus días sin tener nada recorrió todo el mundo exhibiendo su talento y llegó a ser director del Ballet de la Ópera de París.

Hay una buena parte del largometraje dedicada a mostrar un Nureyev, interpretado por Oleg Ivenko, recorriendo el Museo del Hermitage o el Louvre en busca de ideas y formas que le inspirasen y le sugiriesen formas de bailar. Parecía sugerir que el filme iba a estar enfocado en aportarnos un discurso sobre el ballet y su sentido, sobre la finalidad de bailar, sobre la razón de contar historias a través de la coreografía, pero era solo una idea fugaz que se quedó en un limbo.

Fiennes roza también de paso algunos aspectos de la homosexualidad de Nureyev. Hace solo dos años de la cancelación del ballet titulado ‘Nureyev’ en Rusia. Pese a la negativa del gobierno Ruso todo apuntaba a la temática gay de algunas escenas como la causa de dicha anulación. Todo esto se podría haber relacionado y he aquí otra vertiente desperdiciada en ‘El bailarín’ para extraer un buen discurso que argumentar.

‘El bailarín’ nos muestra como Nureyev nació y vivió en una convulsa, controladora y paranoica Unión Soviética. Siempre estuvo vigilado por agentes del gobierno, sobre todo cuando estos descubrieron su complicado carácter y principalmente cuando el bailarín empezó a relacionarse con extranjeros calificados como capitalistas. El guión de David Hare extrae muy poco partido a este aspecto, estuvo más acertado el escritor en su anterior película de ficción, ‘Negación’.

Entonces, si no hay thriller político, ni crítica a la homofobia, ni alegato artístico, ¿qué tiene ‘El bailarín? Ese es el problema, que se queda en un retrato bastante insustancial, que saca poco provecho a sus armas, donde lo único valorable es la faceta técnica. Explota el parecido físico que hay entre Nureyev e Ivenko y extrae el talento de este para poder generar multitud de escenas de danza de gran calidad.

El estilo narrativo de la película nos lleva alborotadamente por hasta tres etapas distintas de la vida de este portento del ballet. Su desdichada infancia, su tardía entrada profesional en el mundo de la danza y su primer viaje internacional. La película está repleta de escenas de ballet, ya sea en grandes teatros como en pequeñas habitaciones. Transcurre entre amoríos, amistades, tejemanejes políticos, recuerdos y lecciones. Pero realmente su trama y su historia avanzan poco. El guión redunda una y otra vez en lo mismo y solo a finales de la película es cuando de verdad encontramos algo de emoción. Se hace muy espesa.

Irónicamente para tratarse de una película que habla de un artista pasional en la película no se percibe emoción, aunque si carácter. Otro gran fallo es que el filme no es capaz de hacer ver realmente los logros del artista y por ende me ha costado mucho ver su razón de ser. Pese a todo he distinguido algunos planos simétricos intencionados, algunas escenas donde la respiración del bailarín se sobrepone a la ovación del público o muchas secuencias que siguen las difíciles maniobras de Ivenko que son bastante meritorias.

Sinceramente, no he visto los otros dos títulos que Fiennes ha dirigido y también ha protagonizado. En ‘El bailarín’ siempre que ha estado a punto de conectar con el espectador ha hecho un coitus interruptus. Al menos en esta ocasión podemos asegurar que siempre nos quedará el consuelo de que podría haber sido aún peor, porque el protagonista iba a haber sido interpretado por Hayden Christensen.

Ficha de la película

Estreno en España: 1 de mayo de 2019. Título original: The White Crow. Duración: 127 min. País: Reino Unido. Dirección: Ralph Fiennes. Guion: David Hare. Música: Ilan Eshkeri. Fotografía: Mike Eley. Reparto principal: Oleg Ivenko, Louis Hoffman, Sergei Polunin, Adèle Exarc. Producción: BBC Films, Magnolia Mae Films, Metalwork Pictures, Montebello Productions, Work in Progress. Distribución: DeAPlaneta. Género: biográfico, drama. Web oficial: https://www.deaplaneta.com/es/el_bailarin

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Acerca de Francisco J. Tejeda White

De origen irlandés y criado en tierras vetonas, este ingeniero curiosamente nació en Bloomsday. Pegado desde pequeño a una televisión y a cientos de páginas, ahora gasta su tiempo montándose películas y comiéndose las de otros.

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